MÉXICO -  Aunque los hechos sucedieron a principios de diciembre, se viralizaron en redes sociales en las últimas horas como caso emblemático de rechazo y discriminación hacia la comunidad gay. Henry Jiménez, un joven de 21 años, llamó a su mamá para invitarla a la boda con su pareja del mismo sexo.

“Le dije a mi mamá que me comprometí con el hombre de mi vida”, comienza explicando en el video. Pero la mujer reaccionó muy mal: catalogó su decisión como un pecado debido a su orientación sexual, entre otra serie de comentarios religiosos, violentos e hirientes hacia su hijo.

“Me voy a casar. Te quiero invitar, pero sé que tú no apruebas que me vaya a casar con mi novio”, le dijo Henry a su madre al comienzo de la llamada.

“No creo que me estés diciendo la verdad. ¿Tú sabes que eso es pecado para los ojos de Dios? ¿Lo sabes? Está en la Biblia. No heredarán el reino de los cielos los que se acuestan con hombres, ni los borrachos, ni los adúlteros”, respondió la madre.

En el video, que ya tiene casi 800 mil reproducciones en Instagram y más de 40 mil ‘me gusta’, sus seguidores ya mostraron su apoyo.

Henry Jiménez, es un influencer que suele publicar su trabajo fotográfico en sus redes sociales, así como pequeños lapsos de su vida personal a modo de blog. Solo en Instagram ya acumula más de 400 mil seguidores.

Según el diario El Tiempo, el 3 de diciembre, su novio, Kasey Kerbox, publicó un video en el que quedó registrado el momento exacto en el que le pidió que se casaran. “Dijo que sí. Es el día más feliz de mi vida”, escribió.