Ibrahim Yücel vive en una pequeña ciudad al oeste de Ankara, Turquía. Luego de varios años fracasando en su intento de dejar la nicotina, intentó un método más radical: se colocó una jaula en la cabeza.

Abandonar una adicción no es tarea fácil. Hay muchos métodos, y no todos funcionan para todas las personas ni en todas las situaciones. Durante años, Ibrahim trató todos los que pudo para abandonar el cigarrillo. Pero con cada intento sólo fracasaba.

Ibrahim Yücel vive en la provincia turca de Kütahya, a 315 kilómetros al oeste de Ankara, y ha lidiado con su adicción al cigarrillo por más de dos décadas.

Yücel tomó la drástica decisión de “enjaularse” la cabeza al darse cuenta que desde los 16 años había fumado dos atados de cigarrillos por día. Y la muerte de su padre a raíz de cáncer de pulmón terminó de mostrarle que debía alejarse de esa adicción.

Un hombre se puso una jaula en la cabeza para dejar de fumar

De acuerdo con informes de la TV local, para fabricar la jaula se inspiró en el marco de los cascos que usan los motociclistas y lo recubrió con alambre de cobre. Pero a diferencia de quienes andan en moto, el hombre fue todavía más lejos y le entregó la llave a su familia.

Con una asombrosa similitud a una jaula de pájaros, Yücel se colocaba el casco por las mañanas antes de ir a trabajar. A través de las endijas podía comer alguna galleta y beber pequeños sorbos de agua.

Según un reporte de 2013 del International Business Times, los anteriores intentos de Yücel por dejar de fumar habían fracasado. Un comentario del caso en Reddit es quizá la mejor síntesis del caso: “Problemas extremos requieren acciones extremas".

Fuente: La Nación