PERÚ (ADNSUR) - Al cumplirse el séptimo día desde que el gobierno de Perú anunciara el 15 de marzo la cuarentena general en el país y cerrara las fronteras nacionales e internacionales, más de 1500 argentinos siguen varados sin ninguna certeza de cómo podrán regresar a su país.

Después de sucesivas llamadas y gestiones a lo largo de todos estos días a la Cancillería Argentina y la embajada argentina en Perú, hoy las noticias amanecieron con el anuncio de que el Gobierno peruano cerrará los aeropuertos prohibiendo cualquier tipo de movimiento internacional a partir de este domingo.

La situación por la que atraviesan los/as argentinos que esperan aislados en Perú se torna cada vez más desesperante para aquellos que no cuentan con fondos económicos suficientes para hacer frente a los gastos en comida y alojamiento, y muchos otros con graves dificultades para hacer frente a los gastos de alojamiento en los hospedajes donde pudieron refugiarse el día que el ejército se hizo presente en las calles de Perú, forzando a la cuarentena.

En los grupos de whatssap y facebook que comparten los argentinos varados en Perú empiezan a circular pedidos de ayuda preocupantes para poder acceder a comida, como el de la siguiente joven que publicó un mensaje hace dos días: 

Las calles de Perú.
Las calles de Perú.

El pedido de ayuda desesperado de una argentina en Perú

El último sábado en Cusco, empezó a circular una lista con el nombre de 89 de los argentinos, la mayoría con factores de riesgo sanitarios, que estaban convocados para tomarse un transporte militar camino a Lima temprano a la mañana. 

Los colectivos saldrían temprano de la Plaza San Sebastián, pasando por Arequipa para finalizar al otro día en Lima. No obstante, la información se tornó muy confusa en relación a dónde se  irían a hospedar esas personas una vez que llegaran a Lima, foco principal de las infecciones por COVID-19 en Perú, y cómo regresar efectivamente a la Argentina sin la garantía de ningún boleto de avión. 

Lo más preocupante del caso es que los que se tomaran el micro pasarían por Arequipa, desviándose más de 600 km en un viaje que llevaría más de 24 horas y teniendo que quedarse por la madrugada en pleno horario de toque de queda, con la posibilidad de quedar varados en esa localidad sin llegar a ningún destino seguro. 

Finalmente, el sábado a las 7 de la mañana horario peruano, los 89 argentinos se dirigieron a la plaza para corroborar la veracidad de los supuestos colectivos, pero no hubo ningún rastro del caso. Dicho listado correspondía a medidas oficiales que fueron dictadas por la Embajada Argentina en Perú. No obstante, el viaje por tierra debió ser suspendido al no contar con las autorizaciones ni salvoconductos necesarios para circular por las rutas de Perú y que debían ser emitidas por autoridades gubernamentales peruanas.

Mientras tanto, la aerolínea Latam ofrecía algunos vuelos imposibles de costear a más de 1000 dólares la tarifa, con conexión Sao Pablo a Buenos Aires, en donde unos pocos afortunados que estaban en Lima lograron comunicarse con la empresa y reprogramar el vuelo a costa de una suma que para la mayoría de los turistas resulta imposible de costear.

Después de siete días, la República Argentina cuenta con un plan de repatriación para los argentinos varados en Peru, con diversas estrategias logísticas. Otros países, como Chile, Israel, Brasil y México lograron llegar a acuerdos que derivaron en viajes de repatriación en los últimos días. Los connacionales piden que se pueda ordenar y aclarar la información por parte de la embajada argentina en Perú, y además poder contar con mayor colaboración del Gobierno Peruano  para darle celeridad a la repatriación.