En medio del reclamo del Sindicato de Salud Pública (SISAP), una enfermera amenazó con interrumpir el operativo de vacunación contra el coronavirus. Lo hizo en un Gimnasio, en medio de gran cantidad de vecinos que esperaban recibir su dosis.

Ocurrió en el Gimnasio Municipal Nº1 de Trelew. La enfermera Gisella Evans hizo un alto en sus tareas, tomó el micrófono y contó la desgastante situación en la que se encuentran los trabajadores, a la espera de recomposiciones salariales y recategorizaciones, según detalla Jornada. 

En el lugar, los vecinos aplaudieron a modo de reconocimiento de la labor que realizan los agentes a más de un año de la pandemia.

Este jueves y viernes hubo paro de trabajadores de la salud. Los enfermeros adhirieron pero no dejaron de vacunar. .Sin embargo, la enfermera advirtió que si la situación llega a un “extremo” podrían suspender el operativo. 

"Necesitamos el apoyo de la comunidad. Reclamamos un mejoramiento salarial. Somos esenciales para la comunidad, pero invisibles para el Gobierno”, se quejó Evans y añadió: “Queremos que nos mejoren el salario y que recategoricen a los profesionales. Si llegamos a un extremo se podría suspender la vacunación -amenazó-, porque tenemos dignidad y eso no se negocia”.


"No tenemos ganas de hablar y poner la cara para que el Gobierno reconozco. A pesar de la deuda salarial seguimos trabajando. No hay paritarias. No podemos parar la vacunación. Salud pública no baja los brazos”, agregó y recordó que desde "hace más de 2 años que estamos con precarización laboral; no hay acuerdos. Nadie reconoce a nadie. Hace años que no mejora la situación".

Agregó que "también se están haciendo guardias extras. Seguimos trabajando en terapias intensivas y con bebés. Estamos expuestos a todo tipo de virus”, sostuvo. “El SISAP nos avala, pero necesitamos un apoyo. Si llegamos a un extremo vamos a tener que parar. Queremos apoyar al sistema público”, resumió.