ESPAÑA (ADNSUR) - La exposición diaria al aire contaminado del exterior afecta a la masa ósea, a sus minerales y vitamina D, aumentando el riesgo de padecer osteoporosis, una disminución de la densidad de los huesos que se vuelven más porosos y por lo tanto más vulnerables frente a las fracturas. Así fue revelado en un estudio del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), España, publicado en la revista médica Jama Network Open.

Los investigadores han analizado durante tres años la exposición ambiental y la calidad de los huesos de un total de 3.717 personas de entre 34 y 37 años en el sur de la India, “un país que vive bajo una de las mayores contaminaciones ambientales del mundo”, según señala Otavio Ranzani, principal autor del estudio publicado este viernes.

El hueso es dinámico y tiene procesos de regeneración natural, pero al ser expuesto a las partículas PM2,5, cuya densidad no para de aumentar, también reacciona y sus cavidades se multiplican o acentúan. “Hemos detectado una clara pérdida de la masa ósea. Esto se debe a que la inhalación de partículas contaminantes provoca estrés oxidativo e inflamaciones”, asegura el científico.

Para Aurelio Tobías, investigador del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua del CSIC, este estudio es una evidencia más de cómo la contaminación induce una gran cantidad de síntomas preocupantes. “Las partículas PM2,5 son tan pequeñas que se meten en todas partes. Son capaces de ir hasta el útero, el cerebro y los conductos sanguíneos. No me extraña para nada que también ataquen los huesos”, explica.

Ranzani indicó que “este trabajo es una gran novedad y una alarma para reaccionar a escala internacional. En Europa no estamos en zona segura. Es cierto que no se encontrarían las mismas cifras que en la India, pero sí unos resultados en la misma línea”, confía. De hecho, el año pasado, investigadores de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid demostraron que la contaminación del aire es un factor asociado a las fracturas de cadera. Tobías también confirma que este trabajo puede realizarse en otros lugares. "Se podría expandir a otros países, desarrollados o no, para poder estudiar todo el rango de exposición y poder establecer niveles o umbrales de protección y riesgo", precisa.

Estos daños sobre el esqueleto acentuados por la mala calidad del aire afectan a los jóvenes adultos, pero su principal blanco son las personas mayores. La tasa de natalidad disminuye desde 1986, según los últimos datos del Banco Mundial, por lo que es una población más envejecida la que se enfrenta a esta contaminación atmosférica nociva, informó El País.

Entre el 40 y el 50% de estos elementos químicos que no miden más de 2,5 micras provienen del tráfico, según asegura Tobías. Asimismo, Ranzani insiste en que el primer paso imprescindible, si los hallazgos del estudio se tradujeran en la aplicación de medidas preventivas a escala global, sería disminuir el uso de coches contaminantes para intentar solventar el problema y proteger la población más vulnerable. 

El estudio también analiza el efecto de la contaminación en el interior de las viviendas, debido a la manera de cocinar en la India con carbón y demuestra que las mujeres están mucho más afectadas ya que están más expuestas a las tareas domesticas que los hombres.