CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - Luego de la polémica desatada en las últimas horas tras la compra de productos esenciales que hizo el Estado para repartir en comedores y barrios humildes en el marco del aislamiento por el coronavirus, con precios que llaman la atención por lo elevados respecto a los que se encuentra en el mercado, un empresario aseguró que su marca fue "limitada" en la licitación, pese a que el paquete de fideos lo tiene a 28 pesos, 14 menos de lo que pagó el Estado. 

"Nosotros vendemos el paquete de medio kilo de fideos a 30 pesos. A un almacenero que compra por cantidad, a 28. Cuando me desayuné con lo de la licitación me agarró mucha indignación. A Daniel Arroyo lo conozco y no tengo dudas de que es una persona de bien. Espero no equivocarme. Pero alguien en Desarrollo Social hizo mucho daño", disparó Fera, dueño de Maxiconsumo y fabricante de productos Marolio, en diálogo con El Destape radio.

El empresario aseguró que en la contratación que hizo el Gobierno para comprar alimentos "se prohibió" su marca de fideos.

"En diciembre yo le vendí al Estado a 24 pesos porque me llamó Arroyo y me pidió si le podía mandar mercadería porque estaban desabastecidos. Nosotros no licitamos, pero hicimos una excepción y entregamos la mercadería a ese precio. Ahora alguien, que seguro no es Arroyo, limitó mi marca en la nueva licitación. Hay que buscar al culpable y detenerlo porque hace quedar mal a Arroyo, al Presidente y a todo el peronismo", detalló, según publica Clarín este martes.

El empresario manifestó: "Si hay grupos económicos que están acostumbrados a hacer eso, que el Estado les compre directamente a las empresas. Con el Gobierno anterior (Mauricio Macri) licité tres veces, gané las tres y me costó un huevo cobrar. La mafia no viene de hoy, viene de hace años. No permiten licitar a las empresas serias". 

En relación con las ventas en Maxiconsumo durante la cuarentena por el coronavirus en el país, Fera dijo que mucha gente está "acaparando mercadería, lo que provoca desestabilización" y agregó: "Algunos vivillos quieren manotear y a otros les cuesta trabajo conseguir mercadería. Hay que decirle a la ciudadanía que no salga a comprar desesperada".