A casi 16 años de que unos hermanos la devolvieran a la superficie, la polémica por el águila nazi del buque alemán nazi Graf Spee continúa latente, luego de que la Justicia ordenara al estado uruguayo venderla para pagar a quienes la hallaron tras 67 años hundida.

El objeto, que fue parte del mascarón de proa del navío que se hundió en 1939 en las costas de la nación rioplatense, busca ser comprado por un empresario argentino, quien quiere adquirirla para hacerla “volar en mil pedazos”.

Daniel Sielecky, quien desde hace años vive en Punta del Este, es uno de los dueños de Laboratorios Elea, y en las últimas horas se presentó como posible comprador del objeto que mide 2 metros de alto por 2,80 de ancho, pesa unos 300 kilos y que posa sobre una esvástica.

“Una vez que la tenga en mi poder, de inmediato, la haré volar en mil pedazos. Cada trozo que resulte de la explosión será pulverizado”, dijo respecto a sus intenciones en diálogo con Correo de Punta del Este.

Y sumó: "No quedará nada”, con el objetivo de que el águila no se transforme en un objeto de culto para los simpatizantes del nazismo.

El símbolo, rescatado de las profundidades por los hermanos Felipe y Alfredo Etchegaray, se encuentra actualmente en un depósito a la espera de que el Estado uruguayo la ponga en subasta, luego de que la Justicia ordenara su venta en 2019 para entregar un 50% de lo recaudado a quienes la recuperaron.

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