Un bebé de 10 meses murió ahogado en las últimas horas tras caer en una bañera, luego de que su madre se quedara dormida mientras lo bañaba.

En base a los primeros reportes la mujer, identificada como Anslie Nicole Brantley, de 19 años, había consumido drogas previo a realizar el aseo de su hijo, y fue por eso que entró en sueño causando la tragedia.

Al despertar y darse cuenta de que el bebé no estaba consciente la madre dio aviso a la policía, que se hizo presente en el lugar donde intentó reanimarlo sin éxito, para luego trasladarlo a un hospital local donde se confirmaría su muerte.

A partir de los peritajes se halló metanfetamina en el domicilio de la mujer, por lo que fue detenida sin derecho a fianza, imputándosele cargos de asesinato en segundo grado y crueldad hacia los niños por la muerte del bebé.