COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Héctor tiene 88 años, está internado en estado crítico el Hospital Regional. Aunque el motivo que lo llevó allí es una enfermedad que tiene larga data, le hicieron el hisopado para descartar un posible caso de coronavirus. Pero los resultados podrían estar recién en un par de días. En tanto, su familia pide que se le permita a su esposa, con quien compartió más de 60 años de su vida, permanecer con él en sus últimos momentos.

"Estoy segura de que mi abuelo está aguantando para poder despedirse de ella", cuenta angustiada su nieta Macarena en diálogo con ADNSUR.

Héctor Raúl Peric lucha contra una enfermedad desde hace ya algún tiempo. Una anomalía en sus pulmones lo llevó a ser internado este lunes. Desde ese momento no tuvo más contacto con sus familiares, ya que a estos no se les permite ingresar a verlo.

Por el protocolo vigente debido a la pandemia de coronavirus, a Héctor se le realizó un hisopado pero el resultado aún se desconoce y desde el ámbito familiar indican que los resultados podrían demorar "tres días más". "Seguimos esperando los resultados porque en Comodoro no hay más reactivos y los mismos deben ser mandados a la ciudad de Bahía Blanca", señala a ADNSUR.

Por lo que les informaron los médicos, Héctor está sedado, y su cuadro es irreversible. Héctor se está muriendo. Y lo está haciendo en la más absoluta soledad.

"¿Qué implica llevar más de tres días sin noticias? que mi abuelo se está muriendo sólo", remarca su nieta, y cuenta que "lamentablemente su cuadro es irreversible y todos los días llaman a mi mamá para comunicar su deterioro", detalla angustiada.

La falta de resultados lleva a que Héctor "no tiene horario de visitas y por ende mi abuela no puede ir acompañar al amor de su vida durante 61 años al Hospital; sus hijos no pueden despedirse".

"Mi abuelo se está muriendo solo", remarca Macarena, y pide -al igual que toda la famlia, que le permitan a su abuela, a la esposa de Héctor, ingresar a la sala a despedirse.

"A mi abuela el sistema de mierda se la esta llevando en vida por no darle la mano a mi abuelo; que está sedado por la situación pero estoy segura de que su alma se siente sola. Mi abuelo es digno de morir acompañado, de que su esposa pueda estar con él hasta sus últimos minutos, y estoy segura de que él está aguantando para poder despedirse de ella", finaliza con la voz quebrada por la angustia la joven.