El empresario de la carne Alberto Samid fue internado en la mañana de este martes en la clínica de La Trinidad de Ramos Mejía, con un cuadro de "trastorno adaptativo, reactivo, ansioso y con indicadores propios de síndrome confusional", de "origen cerebrovascular".

Según lo que dijeron sus allegados al diario Clarín, la salud de Samid se habría visto afectada entre 24 y 48 horas antes de su ingreso al sanatorio. 

Un día antes, Samid había protagonizado un escándalo en la parrilla Paja Rota, del mismo barrio en donde fue hospitalizado. Fue filmado por comensales que lo descubrieron violando la prisión domiciliaria que debe cumplir, tras ser condenado a cuatro años de cárcel por evasión impositiva y asociación ilícita, en 2019.

Samid dijo entonces que había ido como proveedor al lugar y que unos amigos le convidaron "un poquito de carne". Los testigos relataron que estaba almorzando y desde el negocio negaron cualquier vínculo con Samid, en un duro comunicado.

La Justicia confirmó que el matarife tenía permiso para salidas laborales en ciertos horarios, pero que no incluían "salidas a comer".

Samid venía de protagonizar una fuerte exposición por sus dichos antisemitas y ante el escándalo por el video que se viralizó en redes, sus allegados aducen que sufrió un cuadro de estrés.

"Si me preguntás, es una situación propia de una persona que sufrió 30 años de juicio, que tenía que ir a firmar todos los meses al tribunal", dijeron sus allegados.

En las últimas horas desde los tribunales también pidieron información sobre el incidente ocurrido en el restaurante. Este trámite también se encuentra demorado por su condición de salud.

Se espera que el miércoles los abogados de Samid presenten un certificado médico en la Justicia, que debe resolver sobre el régimen de domiciliaria.