CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - El Ministerio de Transporte de la Nación difundió este lunes una serie de recomendaciones que las autoridades de los puertos argentinos deberían aplicar en todos los buques que llegan al país. La medida fue informada a través de un aviso publicado en el Boletín Oficial ante el alerta mundial por el Coronavirus

Siguiendo con el protocolo de actuación que planteó el Gobierno Nacional ante casos sospechosos de infectados, el cual fue implementado también en otras áreas, la cartera que conduce Mario Meoni precisó las medidas que se aconseja tomar ante distintos supuestos que se pudieran platear en el ámbito marítimo y fluvial.

En el documento, que está dirigido a la empresa estatal Administración de Puertos, se especifica que si abordo del navío que llega a territorio argentino se encuentra alguna persona “asintomática que haya transitado en los últimos 14 días por zonas de transmisión sostenida”, lo que se sugiere hacer es proceder a la “restricción del descenso” de la embarcación y al “aislamiento” del posible contagiado.

En tanto, si el tripulante en cuestión presenta síntomas compatibles con el coronavirus “o configura un caso sospechoso según la autoridad sanitaria”, se tiene que "declarar en cuarentena al buque”. En el único supuesto en el que no se debería tomar ninguna medida especial es en el que todas las personas abordo sean asintomáticas y no hayan transitado en los últimos 14 días por zonas de transmisión sostenida: en esta situación, todos podrán desembarcar sin problema.

La medida llega en el marco de un endurecimiento de los mecanismos de prevención por el avance del virus a nivel local, y tras la advertencia de los profesionales marítimos sobre barcos potencialmente riesgosos que atracan habitualmente en los principales puertos del país.

Los Prácticos de puerto son los encargados del asesoramiento a los distintos navegantes en todo lo atinente a la aproximación de las naves a muelle y al amarre. Además, en todos los casos este funcionario oficia también como representante de la Prefectura Naval y debe asesorar a los capitanes extranjeros sobre las distintas normativas en materia marítima que existen en el país, entre ellas la sanitaria.

Unos días atrás, la llegada de un crucero a la ciudad de Ushuaia, en Tierra del Fuego, provocó la alarma en la población, ya que el barco transportaba a cerca de 4 mil extranjeros y las autoridades locales no sabían si se debía aplicar o no el protocolo por el coronavirus, ya que los pasajeros no se habían sometido a ningún control sanitario hasta ese momento.

De acuerdo a estimaciones, entre los turistas que viajan en este gigante de 293 metros de eslora había casi mil personas de origen chino. El crucero estuvo 8 horas parado hasta que se decidió que debía retomar su trayecto, informó Infobae. 

A la incertidumbre general que provocó en la ciudadanía la presencia de tantas personas nacidas en el país donde se originó el virus que mantiene en vilo al planeta, se sumó una fuerte polémica entre las entidades portuarias porque no sabían cómo proceder ante esta situación puntual y a la de otras embarcaciones similares que tienen previsto pasar por allí.