CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - Una pareja de España de 88 años y con 65 de casados superó el coronavirus. Se trata de Guadalupe Matas Hernández y José Prieto Cerrudo, padres de siete hijas mujeres. Su historia de vida se convirtió en la esperanza de muchos adultos mayores que batallan contra la enfermedad.

Pese a que por su edad los protagonistas de esta historia están dentro del grupo más golpeado por la pandemia, que representa el 22,2% de las muertes en el país, el 30 de marzo los dos pudieron regresar a su casa, ubicada en ViIlanueva de la Torre, Guadalajara, detalló TN.

Primero presentó los síntomas José, quien padeció ictus en 2012 y le dejó algunas secuelas. El 4 de marzo, el hombre comenzó a toser más de lo habitual. La pareja consultó al médico, quien le recetó antibióticos y reposo.

Cuatro días después, Guadalupe y José cumplieron 65 años de casados y lo celebraron con un enorme festejo familiar. El hombre seguía con fiebre y dolor de cabeza, pese a que estaba tomando la medicación, por lo que el 14 de marzo, llevaron a José al hospital de Alcalá, los médicos le hicieron el test y dio positivo de Covid-19, por lo que decidieron derivarlo al hospital de la Cruz Roja de Madrid.

La mujer se fue a vivir con una de sus hijas a Madrid, hasta que comenzó a tener los mismos síntomas que su marido. Arrojó positivo en la prueba y la internaron en el mismo centro de salud que José pero en otro piso.

"Se echaban de menos; no saben estar separados. Mi padre es muy mimoso, la necesita a ella con él", contó Rosi, una de las hijas de la pareja al diario El País de España.

Por eso, José le pidió a su médico Jesús Lacasa si su esposa podía compartir la habitación con él, y el profesional accedió.

"Cuando están en habitaciones diferentes, uno está pensando todo el rato cómo estará su pareja. Son matrimonios que llevan toda la vida juntos, saben que el otro está mal y ni se preocupa de sí mismo, solo le importa cómo estará el otro, y no saberlo le desespera", explicó al diario el doctor Lacasa, y aseguró: "Nuestra política es reunirlos siempre y cuando su estado de salud, dentro de la enfermedad, no comporte riesgos. En este caso, Guadalupe estaba mejor y más activa que José, que estaba más enfermo".

La mujer recibió el alta médica antes que su marido pero decidió quedarse en el hospital a esperarlo. Ambos abandonaron el lugar juntos.

Desde el 30 de marzo, la pareja vive encerrada en la planta de arriba de su casa, pero salió este domingo a saludar desde la ventana. “Pensamos que las cosas podían no salir bien, sobre todo por mi padre, que ya se encontraba mal. Pero se puede, claro que se puede: la mayoría puede”, aseguró esperanzada Rosi.

La familia se prepara para festejar el cumpleaños de José, que en pocos días cumplirá 89 años. Esta vez, la celebración no será multitudinaria pero sí muy sentida, ya que agradecerán que la vida les regaló una segunda oportunidad.

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