NUEVA YORK - Kasen Donerlson, un bebé que acaba de cumplir un año, se contagió de coronavirus mientras esperaba un donante de hígado para poder ser trasplantado. El chiquito sobrevivió milagrosamente a ambas afecciones.  

“Es un milagro completo", dijo Mitayah Donerlson, la madre de Kasen Donerlson, el protagonista de la historia, que vive en Syracusa, Nueva York.

Cuando el bebé nació, en enero del año pasado, estaba extremadamente bajo de peso. En marzo de 2020, fue diagnosticado con atresia biliar, cuando los conductos biliares del hígado no se desarrollan adecuadamente.

Según publica Clarín, Aunque Kasen se sometió a un procedimiento para intentar solucionar el problema, no funcionó, y en julio, le dijeron a Donerlson que su hijo necesitaría un trasplante de hígado para sobrevivir. Lo colocaron en una lista de espera y su hígado siguió empeorando.

 

 

El 21 de noviembre, Kasen se despertó sintiéndose acalorado. "Todo su cuerpo se sentía como si estuviera en llamas de la cabeza a los pies", dijo Donerlson. Ella lo llevó al hospital, donde le confirmaron que se había infectado de coronavirus.

“Siendo completamente honesta, inmediatamente pensé en la muerte”, dijo la mujer. “Él ya estaba luchando por su vida, y luego se contagió Covid. Mi corazón simplemente dio un vuelco".

Su infección retrasó su elegibilidad para obtener un hígado nuevo durante un mes, y a Donerlson le preocupaba que si hubiera uno disponible perdería su chance para una nueva vida. Pero afortunadamente, la fiebre de Kasen desapareció y ya no mostró ningún otro síntoma de Covid-19. 

El 2 de enero, la mujer recibió una llamada de que un donante fallecido sería compatible con Kasen. El chiquito fue trasladado por su familia a Pittsburgh, Pensilvania, donde Kasen se sometió a una cirugía de 9 horas.

Cuando la mujer vio a su hijo por primera vez después de la cirugía, los ojos eran blancos, no amarillos como antes. “No hay señales de rechazo. Vamos día a día”, dijo Donerlson.

Aunque permanece en el hospital para ser monitoreado, se encuentra enérgico y con ganas de jugar.

Fuente: Clarín