“Yo soy paciente oncológica, estoy haciendo quimio y radioterapia todos los días, y hace un año me usurparon mi casa”. Así se presenta Ana Ruiz, una mujer que está en tratamiento por un tumor que le encontraron en la cabeza y que tuvo la mala fortuna de que le usurpe la casa la persona en quien confió para cuidársela.

Por estos días Anita, como la llaman quienes la conocen, vive un calvario. No solo está viviendo en hotel que le paga el gremio de la UOCRA, sino que también se está haciendo cargo de una deuda que no es suya: sus usurpadores nunca pagaron ni la luz ni el gas y las boletas atrasadas se acumularon, al punto que le embargaron el sueldo.

Afortunadamente esta situación la está solucionando con la Sociedad Cooperativa Popular Limitada (SCPL), mientras espera respuestas de Camuzzi de Gas del Estado, donde le piden que pague la deuda para que le corten el servicio a los usurpadores, algo que carece de lógica. 

Tiene cáncer, le usurparon la casa y le generaron una gran deuda de servicios

Anita tiene 42 años y asegura que su calvario comenzó hace un año, cuando le encontraron un tumor en la cabeza que la obligó a viajar de urgencias a Buenos Aires para atenderse en el Hospital Británico.

Por temor a la inseguridad quiso dejar cuidadores en su casa -ubicada en la calle Los Arrayanes 183 del barrio 150 Viviendas de Standard Norte- y pensó en el hermano de un amigo, a quien había conocido hace un tiempo.

Su idea era acomodarse, operarse y volver. Pero finalmente estuvo 3 meses en Buenos Aires. Luego volvió por unos días. 

Por ese entonces, el joven se había juntado con una chica, y estaba embaraza. Ante esa situación, Ana decidió que se queden en la casa. Sin embargo, luego de unos meses, cuando regresó otra vez de Buenos Aires, les pidió la vivienda. Ahí comenzó el problema. 

“Cuando volví les pedí la casa, pero me dijeron que los aguante unos días mientras buscaban algo para alquilar. Pensé que era verdad lo que me decían, pero ellos habían estado haciendo trámites en el IPV para sacarme la casa. Después me embargaron el sueldo. Ahí me di cuenta que no estaban pagando nada y ahí empecé con los trámites en forma urgente, porque no estoy para estar pagando cuentas de otros”, dijo a ADNSUR.

Ana asegura que en la actualidad cobra 17 mil pesos de sueldo por los embargos que tiene. Sin embargo, pronto resolverá esta situación, ya que la SPCL la está ayudando para tratar de solucionar esta deuda que se generó por culpa de un tercero.

“Ellos me dijeron que lo iban a resolver. Fernando Gargiulo me dijo que no me preocupe, que trate de solucionar el tema de mi tratamiento y la casa y que después veamos el tema de la deuda, que me van a ayudar, pero la verdad que lo único que quiero es que estos pibes se vayan. No puede ser que estén un año en resolver un caso así”. 

En este escenario todo empeoró hace dos meses para Ana, cuando le diagnosticaron nuevamente cáncer, luego de un control por el tumor que tiene en la cabeza. “A mi me operaron la nariz, porque se me reventó el pómulo en la parte de la cara. Me operaron cuatro veces, me quedan dos operaciones todavía y con el tema de la pandemia me dijeron que tengo que esperar un poco. Pero hace dos meses me salió la derivación para ir a operarme nuevamente porque se me cayó todo el cartílago otra vez, me hice los prequirúrgicos y ahí me salió que tenía un tumor maligno, que tenía que empezar con la quimio urgente. Empecé ese mismo día”, contó con ADNSUR.

Ana admite que nunca pensó que podía atravesar esta situación, y sabiendo que este jueves se termina su mes de alojamiento en un hotel de la ciudad, pide respuestas inmediatas a la Justicia. Es que por el momento, a pesar de haber hecho la denuncia y ser pacientes oncológica, no tiene respuesta y debe seguir viviendo de prestada.

“La fiscal nunca me atendió, nunca me contestó los email. Dicen que no es un caso urgente y solo me atendió el secretario de la fiscal. Yo se que los chicos no trabajan ninguno de los dos y tienen problema con la justicia.. La fiscal está al tanto de todo, pero no ha hecho nada hasta ahora. Yo espero hasta el día 3, sino voy a entrar con puerta y todo. Si ellos no me bancan, no me pagan nada, no me queda otra. Yo quiero estar en mi casa, quiero estar tranquila, llegar y descansar. No puedo andar dando lástima, si para eso trabajo”, dice esta mujer que solo quiere recuperar su casa.