CHILE - A los 90 años el abuelo chileno Luis Rodolfo Valderrama Brintrup tuvo que aceptar que ya no puede cuidar de su hermosa chacra, que incluye casa y los más diversos animales, valuada en USD 350 mil y decidió organizar una gran rifa para convertirla en dinero constante y sonante.

Internet y redes sociales mediante, la noticia de su “proyecto” atravesó rápidamente la Cordillera alcanzando localidades como Villa La Angostura y Bariloche​, donde viven miles de trasandinos y sus descendientes que están en condiciones de comprar el número y quedarse con un lugar que él llama “una espectacular propiedad de los sueños”.

La llamativa idea de Valderrama está siendo promocionada por una inmobiliaria de la ciudad de 140 mil habitantes conocida por su variedad de negocios y shopping. En Bariloche son muy comunes los llamados “tours de compras” por el día a Osorno.

La propiedad está valuada en USD 350 mil
La propiedad está valuada en USD 350 mil

De acuerdo a las bases, la chacra está tasada en 280 millones de pesos chilenos (cerca de USD 350 mil) y para que se ejecute el sorteo deberán venderse un mínimo de 15 mil tickets a un valor de 20 mil pesos chilenos cada uno. Alrededor de USD 25 o 1.550 pesos argentinos. Si no se alcanza la cifra crítica en los próximos 120 días, se devolverá el 80% del valor del tickets a los participantes, detallan en la firma.

La compra de tickets se puede hacer en la web de la inmobiliaria http://www.rifopropiedad.cl/ Valderrama, que nació un 18 de febrero de 1929 en Chile, heredó el campo de sus padres. Tiene una hija y dos nietos pero todos viven en el exterior y él no se encuentra condiciones de seguir administrando el espacio. Aunque su primer empleo fue en el servicio de salud de su zona, finalmente se dedicó por completo a la chacra familiar durante más de 60 años.

Por otra parte, el nonagenario espera poder ayudar a unos de sus nietos que necesita un trasplante de riñón.

La rifa del abuelo promocionada en Internet.
La rifa del abuelo promocionada en Internet.

La propiedad tiene 1,36 hectáreas, compuesta por una casa central, bodegas, un pozo profundo de agua, electricidad, cobertura telefónica y de internet, arboles frutales y ornamentales y una gran diversidad de animales entre ellos: pavor reales, palomas, conejos y pollos. El lugar se encuentra a 2 kilómetros de Osorno.

El ganador del sorteo también se hará acreedor de un vehículo, una APV Suzuki de 8 pasajeros, y a 2.000.000 pesos chilenos en efectivo. El sorteo premiará el segundo lugar con 1 millón de pesos chilenos y el tercero con 500 mil pesos chilenos.

La idea del abuelo osornino ha llamado fuertemente la atención en las localidades fronterizas de la Cordillera. Entre Osorno y La Angostura hay 161 kilómetros y con Bariloche las separan 243 kilómetros.

Según el último registro del Instituto Nacional de Estadísticas trasandino viven 1.037.346 chilenos en el extranjero. Más del 40% lo hacen en la Argentina y buena parte de ellos se reparten entre Buenos Aires, Neuquén capital, La Angostura y Bariloche.

Solo en esta última localidad de 150 mil habitantes se estima que viven más de 10 mil chilenos a los que se les suman sus descendientes quienes con el paso de los años han ido adquiriendo la nacionalidad trasandina gracias a su filiación directa. El número total podría superar los 30 mil entre unos y otros.

“Podrán participar tanto chilenos como extranjeros, siempre y cuando cuenten con cédula de identidad chilena”, indican las bases del sorteo.

Uno de los principales diarios de la región, “El Cordillerano” le dedicó amplio espacio a la rifa tomando en cuenta la masa de chilenos que pueblan el área. En estas localidades hay barrios enteros en donde la mayoría proviene del otro lado de la frontera. Un importante porcentaje llegó entre los 80 y los 90 cuando se edificaron numerosos hoteles y hosterías en la Cordillera. Tampoco son extrañas las asociaciones culturales que constantemente realizan actividades artísticas y, por supuesto, festejan el 18 de Septiembre, la fiesta patria, con enramadas.

La situación del abuelo Valderrama no es extraña en un país donde el campo ha sufrido una crónica caída de su población. Chile​, junto a Uruguay, tiene una de las tasas de nacimientos más bajas de Latinoamérica. Según el Instituto Nacional de Estadísticas en 2017, último registro conocido, la tasa de natalidad sobre 1000 habitantes fue del 13,14%. Apenas por encima de las cifras de Europa.

En conclusión, cada vez hay menos jóvenes en el país trasandino y son aun menos los que pretenden vivir en el campo. En el extremo sur chileno, por ejemplo, en algunas pequeñas comunas pegadas a la frontera y a la provincia de Santa Cruz​, el promedio de edad supera los 60 años.

Aunque existen señales de que esto podría estar cambiando lentamente los números son bajos. De acuerdo a un estudio del Instituto de Desarrollo Agropecuario de ese país 565 mil jóvenes viven en sectores rurales y otros 838 mil en zonas semirurales como la del abuelo Valderrama.