Lee de corrido (vestido con un disfraz de Gruffalo), hace operaciones de matemáticas con facilidad y puede explicar conceptos científicos, tales como la formación de la lluvia.

El pequeño, Muhammad Haryz Nadzim, fue invitado la semana pasada, a unirse a Mensa, una sociedad británica cuyas reglas de membresía requieren un coeficiente intelectual de los más altos, incluido en un 2% de la población.

Haryz, como lo llama su familia, recibió una invitación para unirse a la sociedad después de reunirse con un psicólogo consultor quien le asignó un puntaje de 142, de acuerdo con el test de inteligencia de Stanford-Binet. Un puntaje por encima de 145, se considera “genio o casi genio”, de acuerdo con el sitio de Internet del test.

El niño de 3 años hoy es el miembro actual más joven de la sociedad Mensa, según lo afirman en un email del miércoles. El miembro más joven de todos los tiempos tenía 2 años y 4 meses en el momento de unirse.

La madre de Haryz, Nur Anira Asyikin, dijo en Instagram: “Mi mini brainbox fue invitado a muy temprana edad, a ser parte de Mensa”, y felicita a su hijo “muy, muy inteligente”.

Mensa fue fundada en Oxford, Inglaterra, en 1946, por Roland Berrill, un abogado australiano, y Lance Ware, científico y abogado. Cuenta con más de 110.000 miembros en el mundo.

Tiene 3 años, lee de corrido, hace cuentas con facilidad y explica conceptos científicos

Cumplir con los criterios para la membresía generalmente significa hacer un test de coeficiente intelectual supervisado por la sociedad. Para los niños menores de 10 años y medio, Mensa afirma en su página de Internet, debe realizarse una evaluación por parte de un psicopedagogo. Luego se envía ese informe como evidencia para respaldar la membresía, tal como sucedió en el caso de Haryz.

No pudimos contactar a Asyikin para que hiciera comentarios el miércoles, aunque en un informe de CNN dijo que su hijo era “como un típico niño de 3 años”, y agregó que él disfruta particularmente los juegos de modelado con arcilla y los bloques para construcción de juguete. Asyikin es ingeniera y la familia vive en Durham, en el noreste de Inglaterra, de acuerdo con CNN.

Una página de Instagram dedicada a las cualidades de Haryz incluye un video del niño leyendo libros, que incluyen The Gruffalo, de Julia Donaldson, cantando canciones para niños y antes de su cumpleaños número dos, recordando la historia del hombre de jengibre.

En un video publicado en su perfil de Instagram el jueves, Haryz hace cálculos matemáticos sencillos: “Dos más seis, da ocho”, le dice a la cámara, y escribe números y símbolos en el aire.

Ann Clarkson, vocera de Mensa, dijo en un email el miércoles, que un elevado coeficiente intelectual es como “una caja de herramientas; les da a los chicos el equipamiento para aprender, aunque tienen que esforzarse y practicar para convertirse en experto en alguna materia”.

Aunque todos los niños son únicos, agrega, lo que diferencia a Haryz es “su capacidad para aprender muy rápido y procesar la información velozmente”.

Los niños prodigio han causado admiración e interés. Alma Deutscher, de Austria, componía melodías para piano a la edad de 4 años y tocó en el Carnegie Hall en Nueva York en diciembre a los 14. En Bélgica, Laurent Simons, de 9 años, el año pasado, estuvo en un curso para transformarse en el más joven del mundo en graduarse en la universidad.

Pero la presión que acompaña a esos talentos puede cobrarse una víctima en el largo plazo.

Saul Chandler, ex violinista prodigio que tocó en el Carnegie Hall dos veces antes de los 13 años, y sufrió un colapso nervioso a los 16, le dijo al New York Times en 2018, a los 70 años, que si pudiera olvidarse de la música, lo haría.

“Me convirtieron en un mono entrenado”, dijo, y agregó que no quisiera ser recordado por los logros en su infancia. “Porque también terminé haciendo muchas otras cosas grandes en mi vida”.

A pesar de su agrado obvio por los talentos de Haryz, Asyikin dio una pista acerca de las presiones en una publicación en Instagram.

Cualesquiera sean los logros de nuestro hijo, escribió: “Siempre estaremos orgullosos de vos”.