CAPITAL FEDERAL - Alfredo tiene 60 años y el 14 de febrero sufrió un ACV. Era el único sostén de familia y como no puede trabajar, Ezequiel, uno de sus hijos, puso manos a la obra y empezó a fabricar "palitas para los residuos", como él las llama, para ayudar en la economía de la casa.

"Mi marido todavía no recuperó la motricidad fina. Arreglaba heladeras y lavarropas y ahora no puede trabajar. Por eso Ezequiel tomó la iniciativa de fabricar las palas", contó Soraya, la mamá del menor, en diálogo con TN y La Gente.

Ezequiel estudia en la escuela Técnica N°3 de la provincia de Salta. Está cursando el segundo año y gracias a sus conocimientos y la ayuda de su tío, juntó los materiales para la fabricación de las palas. "Las hago con chapa galvanizada y madera. Las vendo en mi casa de la calle Tucumán al 1800, y mi hermano mayor me ayuda con la entrega a domicilio. Cobramos $50 el envío", relató entusiasmado. 

El chico publicó su emprendimiento en las redes sociales y tuvo muchos pedidos y gracias a la solidaridad de la gente, Ezequiel puede ayudar a su familia. "El miércoles le entregué 30 a una señora que me compró", relató el adolescente, que sueña con ser jugador de básquet, pero ahora tiene que trabajar y seguir estudiando.

"Fui hasta un corralón y conseguí nada más que cinco palos. Pero no me alcanza para los pedidos que tengo", sostuvo Ezequiel, que no baja los brazos y sigue publicando su emprendimiento al que acompaña con un número de teléfono para que se contacten con él.