COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Este miércoles se reunirán en el Concejo Deliberante algunos concejales que integran la Comisión 1 de Asuntos Constitucionales, Legislación General y Protección ambiental y referentes barriales de la Asociación Vecinal del Stella Maris, Ceferino, Quirno Costa, General Mosconi, Divina Providencia y Km.17.

El encuentro, que será coordinado por la edil Alejandra Robledo, fue solicitado por las entidades barriales para encontrar alternativas que prioricen la integridad física, mental y de salud de los habitantes de Comodoro “sin descuidar la atención y buen trato que merecen los animales”, señalan los vecinalistas.

Plantean que hay superpoblación de perros callejeros y agresivos (en muchos casos) que deambulan libremente, convertidos en jaurías, en zonas centrales, veredas, calles, plazas, cajeros automáticos, guardias de centros de salud, en supermercados o en las garitas de colectivos, lugares donde en una incontable cantidad de casos, atacan a personas de todas las edades.

LA SITUACIÓN EN KM.17

Además aseguran que en Km.17, donde viven muchos productores, hay jaurías de animales que buscan alimentarse provocando desastres y cuantiosas pérdidas económicas. Muchos de ellos son abandonados por vecinos que habitan las zonas más urbanas. 

De acuerdo a las denuncias de los últimos días, las jaurías han provocado matanzas entre los animales que son sustento de numerosas familias que invierten dinero y todo su tiempo en la cría porcina, avícola o caprina, entre otras, cuyo recupero -tanto de producción o de engorde- les demanda mucho tiempo de trabajo que apenas les alcanza para recuperar parte de lo perdido.

FALTA DE VOLUNTAD

Tal como destaca diario Crónica, muchos creen que el problema continúa por “falta de voluntad” de quienes deben proporcionar las herramientas para ello. Si bien se trata de un asunto complejo, no por ello debe ser de imposible solución. Sólo hay que copiar modelos de otras naciones, o incluso más cerca, de ciudades argentinas que han encarado la problemática con decisión y avanzado positivamente en la solución.

La problemática no es nueva; se habla de ella desde hace décadas, con la diferencia que en los últimos tiempos parece haber crecido exponencialmente la población canina. Actualmente, con los problemas propios de la pandemia por el coronavirus, sería muy difícil considerar que las autoridades tomen cartas en el asunto para intentar comenzar a abordar el tema de los canes.