En 2017 Jorge Raúl Rodríguez, Jacho (37), sufrió un accidente jugando al paddle, que le produjo desprendimiento de retina y terminó con su carrera en Downhill, una modalidad del ciclismo de montaña que lo llevó a competir en Bariloche y Esquel, entre otras ciudades.

La adrenalina que le producía cada carrera y entrenamiento era insuperable. Por esa razón, intentó buscar alguna actividad para reemplazarla. Hizo de todo, hasta meterse en los autos a escala que funcionan a explosión. Nada resultaba hasta que un día un amigo trajo una receta y encontró el hobby que lo acompaña desde entonces. 

Jacho es uno de los productores de cerveza artesanal de la zona Comodoro - Rada Tilly, un circuito en el que hace años se explota el rubro y que cada día crece un poco más gracias a un gran mercado cervecero.

En su caso, Jacho es un pequeño productor que elabora 400 litros mensuales, los cuales comercializa entre amigos, conocidos y vecinos a través de su marca kowka_craft. Sin embargo, el próximo verano espera abrir su propia fábrica y expandir esta pasión que lo acompaña hace años.

Este viernes en el Día Internacional de la Cerveza, Jacho recibió en su casa a ADNSUR, y entre barriles, cocinas y botellas, contó cómo comenzó en este hobby.

“Todo empezó por un amigo, Jere”, dice a modo de introducción. “Él llegó un día de El Bolsón y trajo un papel, que era una receta muy básica, y salió un brebaje que no se llamaba cerveza. Pero la tomamos igual y ahí prendió el foquito del interés, y comencé a estudiar,  preguntar y a buscar en internet”.

Cuenta Jacho que así conoció a otros productores, que lejos de ser egoístas con el conocimiento, le facilitaron materiales y materia prima. Desde entonces no paró más. Es que como dice que una vez que una persona se sube al tobogán de la cerveza artesanal no para. Así, en la actualidad combina su trabajo en la administración de YPF con la cocina de cerveza artesanal. 

“Este es mi hobby, actualmente le estoy dando una impronta más comercial. Estoy levantando la fábrica. A la gente le gusta mi cerveza, y eso te da un impulso para meterle con todo. Ahora en los fermentadores tengo Golden y Hazy Ipa pero me encanta elaborar mucho tipo de recetas. Me gustan las maltosas; Barley Wine, cervezas oscuras, me gustan los estilos belgas, me gusta básicamente experimentar, hacer pruebas... Algunas no salen tan ricas, otras salen espectaculares, pero es algo es hermoso", confiesa.

Sufrió un accidente y encontró en la cerveza artesanal un hobby que se volvió pasión

Jacho cuenta que para cocinar usa agua de osmosis, utiliza las sales que necesita y también sus recetas, así como maltas, granos y lúpulos, lo que le permite buscar distintas opciones, porque como dice “hay una gran cantidad de opciones para varias las recetas”. 

“Si varias el agua varias un montón tu receta, con los lúpulos tenés un montón y con la levadura también. Si inoculas mucho, si inoculas poco, si le mandas más oxígeno, menos oxígeno, si laburas con presión, sin presión, son características que te van dando detalles de tu cerveza, y después está la mano de uno porque mi vieja me puede pasar la receta de la pastaflora, la puedo hacer idéntica, pero no me sale igual y es porque cada uno tiene su sello”.

Para Jacho, para hacer cerveza te tenés que enamorar, y lo demuestra en cada palabra y cada acción; en cómo gran parte de su casa está invadida por la cocina cervecera, hasta la obra que realiza en su terreno para tener su propia fabrica. Pero también en el tiempo que le dedica, ya que hacer una cerveza puede llevarle 10 días o dos semanas si es baja graduación alcohólica, y hasta dos meses si es una cerveza maltosa. La diferencia es que una vez que se abra el resultado será totalmente diferente. 

Sufrió un accidente y encontró en la cerveza artesanal un hobby que se volvió pasión

En este Día Internacional de la cerveza Jacho asegura que está feliz, principalmente con el apoyo de la gente. “Los vecinos del barrio saben que hago cerveza, muchos me vienen a comprar. Estoy feliz con el apoyo moral de la gente, la cerveza tiene muy buena aceptación y eso te van dando el empuje. He participado de Comodoro Turismo y la Expo Industrial y ahora con viento a favor y si Dios quiere a fin de año tendré lista la fábrica. La idea es tener por lo menos la aprobación de la Municipalidad para que me dejen trabajar”, dice con orgullo este joven que en paralelo se puso a estudiar Seguridad e Higiene, como complemento a lo que hace.

La charla va llegando a su fin, Jacho asegura que el mercado en Comodoro es muy bueno, muy diferente a lo que era hace cinco años, y admite que hay una tendencia por las cervezas lupuladas, aunque él va contra la corriente. Sin embargo, advierte que no es un mercado para todos, ya que no es un rubro para hacerse rico.

“A mi me encanta hacer cerveza y me gusta que más gente haga, pero hay muchos bares y fábricas que han abierto y han cerrado. El tema es que encarar este hobby no es algo que te va a hacer rico. Hay un consumo de cerveza, pero si lo haces por el negocio no sirve, porque acá tenés química, biología, te tiene que gustar investigar, te tiene que gustar meterte, y yo toda esta inversión de estos cinco años la hice con mi sueldo. Entonces no es algo que digo invierto y me lleno de plata. Lleva mucho trabajo, por eso es algo que te tiene que gustar, algo que te tiene que apasionar”, sentencia este hombre que encontró en la bebida del lúpulo una pasión, tal como alguna vez le pasó con el ciclismo de descenso.