COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - En tres meses, tres aumentos de precios. El último es el que le autorizó el Gobierno a YPF para que, a partir de la madrugada, aplique un incremento promedio del 3,5% en naftas y gasoil (3,9% en la ciudad de Buenos Aires).

Esta suba, sin embargo, no impacta de forma plena en mayores ingresos para la petrolera, sino que una parte representa el alza del impuesto a los combustibles, reglamentado hace 15 días, y otra, la actualización al precio de los biocombustibles.

De esta forma, los nuevos valores para YPF en la ciudad de Buenos Aires quedan así: nafta súper, $61,84; nafta premium (Infinia), $71,34; diésel D500, $57,75, e Infinia diésel, $67,56. En las próximas horas se espera que el resto de las marcas de estaciones de servicio -Shell, Axion y Puma Energy- acompañen la medida.

Reticente el Gobierno al comienzo de su gestión a subir el precio de los combustibles (en diciembre le habían frenado una actualización a YPF), en los últimos tres meses ya acumula un aumento del 12% (16% en AMBA), mayor a la inflación del mismo período (8,5%). Sin embargo, cuando la comparación se hace con el acumulado anual, la inflación es de aproximadamente 24% y la devaluación en el mercado mayorista es de 23%.

Además, en esta ocasión la petrolera trasladó en gran parte al surtidor los mayores costos que implicaron las últimas regulaciones de la Secretaría de Energía. En primer lugar, se había autorizado una suba de 7,8% por el impuesto a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, que explica el incremento de 1,9% en naftas y 1,3% en gasoil, según Energy Consilium.

Por otro lado, anteayer el Gobierno descongeló luego de 10 meses los precios del biodiésel y el bioetanol,que se mezclan en la producción de combustible, con una suba alrededor de 10%, lo que también les genera presión a los costos de las refinadoras.

Fuente: La Nación