COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Una suba en el precio de la harina del 25 por ciento en el último mes, sumada al incremento de los distintos insumos que utilizan las panaderías, motivó subas en el precio del pan y productos de ese rubro que llevaron a los comercios locales a readecuar nuevamente sus precios, por lo que el kilogramo se vende entre 120 y 160 pesos, según se trate del pan tipo ‘Felipe’ o el ‘Mignon’. Los comerciantes del sector lamentan la situación, porque se da también en un marco de caída de ventas que torna cada vez más difícil el sostenimiento de los locales.

“Los molinos nos venden la harina según el valor del dólar blue”, cuestionó Elder Mondino, titular de panadería Don Carlos, ante la consulta para este informe.
Desde un promedio de 750 ú 800 pesos que valía hace un mes, la bolsa de 25 kilogramos hoy cotiza a 1.000 ó 1.200 pesos, según variaciones de marca, calidad y fletes. Lo cierto es que se trata de un aumento que no es el único, sino que se combina con subas de otros costos, según coinciden en el sector.

Han aumentado todos los insumos –describió Mauro Antisoli, de la panadería Tentaciones, ubicada en Palazzo-.  La harina sube de a poco, de a 20 ó 30 pesos por semana y así se hizo insostenible el precio del pan. Yo en el local lo tengo hoy a 120 pesos el kilo. Pero además ha subido la manteca, el dulce de leche, los elementos descartables, desde la bolsa de papel a las bandejitas para facturas. Los proveedores te dicen que subió la nafta, el flete y te mandan la lista de precios. Nosotros antes por decisión propia decíamos el primer aumento no lo subimos, el segundo tampoco, el tercero no, pero ahora con el cuarto aumento tuvimos que aumentar desde el lunes pasado”.

Sube la harina y el pan se vende entre 120 y 160 pesos por kilo en Comodoro

Caída de ventas y cierre de panaderías

El problema se agrava por la caída de ventas a raíz de la pandemia sigue multiplicando las dificultades: “Yo incluso he cerrado una sucursal que tenía, las dos panaderías ubicadas frente a los colegios, 722 y 23, pero también la falta de clases en las escuelas nos ha dejado sin movimiento, hablando mal y pronto, nos ha matado”.

Gabriel Barile también coincide en el impacto de la caída de ventas como consecuencia de la pandemia, lo que lo ha llevado a cerrar uno de los locales comerciales en zona céntrica y evalúa hoy el posible cierre de otro de los dos locales que todavía cuenta en calle San Martín.

“En la zona céntrica, las ventas cayeron alrededor de un 40 por ciento”, describió ante la consulta para este informe. “Se nota mucho que hay gente sin plata, o que perdió el trabajo y eso que estamos en una ciudad que dentro de todo no está tan mal como en otros lugares del país.

Al describir la notoria suba de la harina, indicó que el porcentaje implica un impacto importante: “Si hasta hace un mes un equipo de harina costaba un millón de pesos, hoy cuesta 250.000 pesos más –describió-. Es muy fuerte la suba, pero además se da en un contexto donde las ventas están en baja y todos los precios se han elevado, los insumos llevan un 50 por ciento de aumento en el año. Por ejemplo, para reparar la bocha de un equipo de frío hoy cuesta 70.000 pesos, además del sostenimiento del personal”.

En su cadena, el kilogramo de pan se fijó en 140 pesos el tipo Felipe y a 160 pesos el kilo de Mignon.

“La incidencia de la harina es del 8 ó 10 por ciento sobre el pan, no se traslada en su totalidad, así que la harina aumentó un 25 pero el pan subió un 10 por ciento. Pero después hay otros insumos. Por ejemplo la nuez estuvo estable, en 600 pesos el kilo, pero ahora ya se habla de 900 y 1.000 pesos también por kilo –graficó Barile, para dar una referencia de los productos navideños-. El mayor problema es la caía de ventas”.

Consultado sobre la situación laboral, recordó que su cadena ocupa a 85 empleados, “todos en blanco y lamentablemente a veces se castiga más al que trabaja en regla y se ayuda a quienes están en negro. Pareciera que el Estado te empuja a trabajar en negro”, cuestionó.

En ese marco, reconoció que si bien recibió ayuda a través del programa ATP (Asistencia al Trabajo y la Producción), con pagos de una parte del salario de los empleados, detalló que esa ayuda llegó durante los 2 primeros meses sin exigencia de devolución; “al tercer mes fue con devolución sin interés y al cuarto con devolución al 15 por ciento de interés. El quinto no lo pedí, creo que ya está a más del 20 por ciento, pero estoy evaluando solicitarlo ahora a fin de año, para pagar los aguinaldos”.

Para el comerciante local, el año próximo no hay una perspectiva de mejora, al tiempo que insistió en sus críticas a la falta de control y exigencias para el trabajo en blanco, lo que implica un incentivo para trabajar en negro.

“Los molinos se manejan con el blue, pero compran el trigo al dólar oficial”

“Todos los costos han subido entre 20 y 30 por ciento, no sólo la harina, también los sueldos y los servicios de gas y electricidad –describió Mondino, desde la cadena Don Carlos-. En los precios se traslada un 20 por ciento, yo lo tengo a 120 pesos el kilo, pero nos quedamos cortos. En realidad el precio real hoy es de 135 ó 140 pesos, si nos comparamos con Buenos Aires, que incluso allá, según los barrios, están desde 150 a 250 pesos”.

En cuanto a las ventas, indicó que “siguen por debajo de lo que era marzo, en abril bajamos al 50 por ciento, en mayo y junio se recuperó y julio volvió a caer, cuando se volvió a cerrar todo. Estamos trabajando al 60 por ciento. Para dar una idea, estábamos trabajando un equipo de harina por semana (un camión con 32.000 kilos de harina) y hoy estamos en dos equipos y medio o casi tres por mes. La bolsa de 25 kilos, puesta en Comodoro, hay que hablar de 1.000 a 1.100 pesos, depende de la marca y flete. Hasta hace 20 días el precio era de 750 u 800 pesos. Y no para de subir, porque los molinos se manejan con el dólar blue, que no debería ser así porque ellos compran el trigo al valor del dólar oficial, pero ellos te dicen éste es el precio y se manejan así”.

Don Carlos cuenta hoy alrededor de 120 empleados, contando también el personal eventual. “En marzo, abril y mayo recibimos la ayuda del gobierno a través de los ATP, después se nos cortó pero en esos meses fue bienvenida –ponderó-. No se puede reducir gente, pero incluso nosotros tomamos algunas personas en forma temporal para reemplazar a los trabajadores que se contagiaron de Covid”, describió el comerciante.