RÍO GRANDE - Victoria y Antonella Garay empezaron este lunes un viaje incierto de 2500 kilómetros, desde Río Grande (Tierra del Fuego) a Quines (San Luis). Incierto porque su padre, Martín, tiene un cáncer de pulmón con metástasis ósea y esperan poder llegar a darle un abrazo y también porque el Comité de Crisis de San Luis les rechazó diez veces el pedido de ingreso a la provincia. Llevan un certificado de hisopado que demuestra que no tienen coronavirus. Y están decididas a llegar.

"Son tres días de viaje, no tenemos tiempo, tenemos que ir", relaó Victoria a La Nación, y agregó que "mi papá nos está esperando. Vamos con mi sobrino Eloy de cinco años. Mi papá le pidió a mi mamá por él. Tenemos habilitación nacional de tránsito; no podemos parar en ninguna provincia, solo pasar".

Martín Garay tiene 61 años, y en abril, en un chequeo de rutina en Tierra del Fuego, le detectaron un cáncer avanzado. Él pudo regresar a Quines, donde hace internación domiciliaria con cuidados paliativos. "Fue fulminante; el médico ya nos dijo que queda poco. Mi mamá nos llama cuando él está consciente y entonces hablamos, pero queremos abrazarlo", agrega Victoria.

El primer pedido de ingreso al Comité de Crisis lo hizo Victoria el 12 de agosto y eligió el casillero "fuerza mayor" entre las opciones presentadas. El rechazo, según le indican, es porque ella no tiene docimilio legal en San Luis, aunque sí una casa al lado de su papá. "En el décimo que completamos -por consejo del propio comité- pusimos 'tratamiento médico o intervención quirúrgica con documentación respaldatoria'. A los 20 minutos lo rechazaron".

En el último que envió, y al que nadie le respondió, escribió: "Tenemos hisopado negativo. Viajamos". Admite que la historia de Solange Musse, la chica que murió en Córdoba sin poder despedirse de su papá porque un test positivo le impidió a él entrar, les despertó la desesperación: "Nos dio más angustia. Es una historia muy triste; el jueves hablamos con él y nos despedimos, pero queremos llegar".

"¿Hasta qué punto puede estar pasando esto? -se pregunta-. Queremos cumplir, hacer las cosas bien y estar tranquilas. Deberíamos estar enfocadas en mi papá y no ventilando esta historia. Ya estoy cansada de ser civilizada, así que viajamos".

Desde el Comité de Crisis no hubo más respuestas, solo la sugerencia de poner "tratamiento médico" en el formulario que ellos mismos terminaron rechazando. Desde el inicio de la pandemia y la cuarentena, San Luis tiene sus fronteras cerradas; se puede salir, pero quienes regresen hacen cuarentena. De hecho la Corte Suprema de Justicia debe resolver un conflicto entre esa provincia y Córdoba porque productores del sur cordobés hicieron un amparo por no poder pasar a trabajar y por los bloqueos de rutas y caminos existentes.

"Capaz que si no nos importara nada hubiéramos pasado -sigue Victoria-, pero estamos cuidadas, en cuarentena acá, con hisopado negativo. No puede ser que no podamos ir y quedarnos con mi papá".

Martín Garay está con su esposa, sus dos hijas de 14 y 17 años y dos hijos, de 30 y 28 años, quienes "se pusieron todo el problema al hombro en estos meses".

Fuente: La Nación

Cambios en La Rioja

Desde el 12 de este mes, por decreto del gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, en esa provincia se autorizó las visitas de familiares a pacientes que se encuentren internados con Covid-19 en grave estado. También está permitido el acompañamiento excepcional de aquellos enfermos que tengan una situación clínica de dependencia y necesitan la asistencia de un familiar.

En el decreto se instruyó al Ministerio de Salud provincial para que, juntamente con el equipo de especialistas, confeccionen el protocolo adecuado y la adopción de medidas de bioseguridad necesarias para que se pueda cumplir.