COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - De la Cordillera de los Andes pero con corazón de Comodoro, al sur de la Patagonia. Así se podría definir a Chidra, una marca de sidra artesanal que lanzaron tres comodorenses que decidieron emprender con un objetivo en común.

Ecaterina Rucci (40), Josefina Ormaechea (23) y Emilia Corna (29) tienen edades diferentes, viven en ciudades diferentes, pero encontraron un punto común en un emprendimiento que ya tuvo su primera producción desde el corazón de Mendoza, donde crecen las manzanas que le dan su sabor.

La ideología y creadora de la marca es Ecaterina. En 2019 esta licenciada en Administración de Empresas, graduada de la UCA (Universidad Catolica Argentina), decidió crear su propia marca de sidras. Luego se sumaron Josefina y Emilia, quienes en un principio fueron embajadoras de la marca para hacerla conocer en bares y entre sus amigos. Sin embargo, terminaron metiéndose de lleno en el proyecto. Así, cada una aporta desde su especialidad, ya que Emilia es licenciada en Administración de Empresas por la Universidad Austral y se encuentra haciendo una especialización en Marketing y Comunicación, y Josefina está terminado la carrera de Biotecnología en la Universidad Nacional de La Plata.

“El proyecto surgió a fines de noviembre y la primera producción estuvo lista a fines de diciembre”, cuenta Emilia a ADNSUR. “Eca fue la que comenzó con la idea de crear una marca de sidra distinta, más joven, y con mucho menos azúcar. En el mundo hay mucha producción de sidras, entonces le pareció que era una buena oportunidad para desarrollar ese producto porque es un mercado que no está tan explotado, como sucede con la cerveza artesanal, así que era una buena idea”, agrega.

“Nosotros al principio comenzamos a colaborar como embajadoras, presentando la marca en bares y amigos, pero nos fuimos metiendo en el proyecto y terminamos ayudando a Eca con el proyecto y toda la gestión de marketing. Entonces hablando y haciendo un ping pong de cosas para ver cómo seguir nos fuimos sumando cada vez más”, cuenta..

La primera producción de Chidra fue de 10 mil litros que aún están insertando al mercado, tanto en Comodoro Rivadavia, como Buenos Aires, Mendoza, Rosario y Córdoba. 

El próximo paso es apuntar a una sidra elaborada en Chile, donde vive Eca en la actualidad. “Queremos hacer la misma marca, misma idea de producto con algún otro toque, pero bajo el mismo concepto: sidra artesanal. En la primera producción utilizamos manzanas de altura, de la zona de Mendoza Tunuyán, del Valle de Uco, y usamos tres variedades (Red Delicious, Granny Smith y Gala) y tienen muy poca azúcar, lo que le da un toque especial, porque es una sidra más seca, que te permite tomarla en cualquier momento y en un botella de 500 centímetros cúbicos, tipo porrón. Entonces es más bien una sidra de consumo inmediato o con cócteles”, dice Emilia.

Son de Comodoro, viven en diferentes ciudades y crearon su propia sidra artesanal en un campo de Mendoza

En plena pandemia, las chicas por supuesto no estuvieron exentas de las complicaciones de la cuarentena que inició a poco tiempo que salió su primera producción. No solo las llevó a decidir a ampliar el tiempo para la segunda producción sino que impuso algunas trabas en la parte logística.

“Todo se complicó y tuvimos que reinventarnos un poco. Incluso el transporte se complicó bastante y cuando se fue liberando un poquito pudimos mandar un pallet a Comodoro, así que este año seguimos con la primera producción y el año que viene tenemos pensado volver a producción en la planta de Mendoza, porque lo innovador es que todas las sidras que se producen de manera más artesanal son de la Patagonia, pero de Mendoza no hay muchas”, asegura Emilia.

Mientras el producto se sigue insertando en el mercado, las chicas continúan sumando “embajadas” para hacer conocer la marca.  Y a la distancia, en tres ciudades diferentes, cualquier momento termina siendo oportunidad para buscar nuevas alternativas y estrategias, desde una competencia de tragos con sidra, que incluyó un recetario web, hasta sorteos. 

“Al proyecto le ponemos amor y ganas, siempre tratando de mejorar. Queremos sacar la estacionalidad que tiene la sidra como producto, que siempre se toma para las fiestas, Navidad y Año nuevo, y la idea es que se convierta en un producto de todos los días o los fines de semana. Sabemos que es difícil, pero la idea sería empezar a tener el lugar que tiene la cerveza artesanal”, dice Emi, una de las comodorenses que se animó a apostar a más en un rubro que quiere seguir creciendo. 

Son de Comodoro, viven en diferentes ciudades y crearon su propia sidra artesanal en un campo de Mendoza