COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Con casi 1.300 casos activos y 43 fallecidos, el Área Programática Comodoro Rivadavia atraviesa una situación que la coloca en el peor momento desde el inicio de la pandemia, lo que involucra no sólo a la urbe petrolera sino también a la ciudad de Sarmiento. “La mayor parte de la población tiene el virus”, expresó el ministro de Salud, Fabián Puratich. En las próximas horas se conocerá qué tipo de medidas específicas se adopta desde las autoridades sanitarias, ya que la prórroga del decreto de restricción, que vence el 1 de octubre, no alcanzaría para contener la escalada de contagios. Se busca restringir más la circulación, pero el ministro Puratich reconoció que es difícil volver a la ‘Fase 1’ tal como se conoció en los inicios del aislamiento.

Puratich fue claro al precisar esta tarde, ante la consulta para este informe, en que la continuidad del decreto con restricciones para la circulación –a través de la terminación de DNI y la prohibición total de actividades entre la noche del sábado y madrugada del lunes- es aplicable para el resto de la provincia, pero además las ciudades de Comodoro y Puerto Madryn demandan medidas adicionales que se terminarán de resolver en conjunto con autoridades del municipio y de Nación.

Mientras, autoridades sanitarias locales han insistido en volver a Fase 1, ésta no sería una opción no tan sencilla de aplicar. “Desde el punto de vista epidemiológico están dadas las condiciones para adoptar esa decisión, pero debemos considerar también el factor social”, aclaró el funcionario, cuya gestión recibió críticas desde el ámbito municipal, desde donde se planteó que la provincia estuvo ausente en las últimas semanas.

“Las obligaciones que corresponden al Ministerio de Seguridad yo las he trasladado, pero desde el lugar que me corresponde como ministro de Salud”, puntualizó, en  relación al reclamo del municipio por la falta de controles policiales suficientes, para garantizar el cumplimiento de la circulación por DNI.

Con 23 camas de terapia intensiva ocupadas por pacientes Covid, según el parte del domingo a la noche, la posibilidad de ampliar camas de internación choca contra la escasez de recurso humano, pero además con falencias estructurales que hacen más dificultoso ampliar el espacio para recibir pacientes con complicaciones respiratorias.

Roberto Romero, congresal de ATE y trabajador del hospital Regional desde hace casi 30 años, advirtió en las últimas horas que el fin de semana hubo gente enferma en los pasillos, ante la ocupación total de las camas: “Tenemos cerca de 75 compañeros aislados… si antes de la pandemia faltaban 190 enfermeros, imaginate hoy lo que falta. La gente habla de que se abren salas y más camas, pero una cama Covid no es una cama cualquiera”, expresó el dirigente.

“La mayoría de la población ya está contagiada”

“Es probable que haya habido gente en los pasillos y es probable que vuelva a pasar –admitió Puratich-. Comodoro Rivadavia hoy tiene un porcentaje de positividad mayor al 50 por ciento en los testeos que se hacen. Eso quiere decir que la gran mayoría de la población ya está contagiada, por lo que el flujo de pacientes provoca un esfuerzo muy grande para el sistema de salud y hace que se congestionen los sistemas”.

Las medidas a adoptar se resolverán el miércoles, según precisó el ministro, a partir de un acuerdo con los intendentes de cada ciudad involucrada, ya que “ellos conocen a su sociedad y saben lo que se puede ir y hasta dónde no”.

“Es complejo volver a una fase 1 como al inicio de la pandemia, porque ese concepto fue mutando y se fue ampliando sucesivamente. Se busca tratar de no perjudicar a la gran mayoría de la sociedad, pero buscaremos la manera de restringir más la circulación, para evitar que la gente siga llegando a la terapia intensiva. No se trata de ampliar camas, sino de evitar que las personas lleguen a esa etapa de internación -puntualizó el funcionario-. Pero está claro que debemos evaluar medidas para evitar el colapso del sistema sanitario”.

Otro extremo de la grave situación lo planteó el gremialista Romero: “No tenemos ni siquiera el personal de limpieza suficiente, hoy tenemos una crisis terrible en este sector, con solamente 45 personas para todo el hospital y la totalidad de los turnos. Abrimos una sala que iba a ser de cuidados intermedios, ahora va a ser terapia intensiva de cinco camas más, pero necesitamos sumar por lo menos cinco o seis trabajadores de limpieza”.