Las tres redes sociales propiedad de Facebook colapsaron este lunes al mediodía. El primero que notó la gente probablemente fue WhatsApp, que es usada constantemente por 2.000 millones de usuarios, que no solamente lo usan para chatear con la familia y mandar memes: al menos 175 millones de personas -según datos a octubre del año pasado- se comunicaban a diario con empresas y servicios digitales a través de la versión para empresas de WhatsApp.

Esta caída, junto con la falla en el funcionamiento de Facebook o Instagram, es más que un dolor de cabeza para los usuarios y la propia compañía, ya que las tres plataformas, que funcionan las 24/7, los 365 días del año, facturaron 86.000 millones de dólares durante 2020, de los cuales 32.000 millones de dólares fueron ganancias.

Ante un apagón total de estas redes, la compañía podría dejar de ganar (asumiendo que factura lo mismo todo el año) unos 3,6 millones de dólares por hora. El cálculo es: US$ 32.000 millones -de ganancias puras en 2020- divididos por los 365 días del año, que da cerca de 87,6 millones por día, lo que equivale a 3,6 millones de dólares de ganancias que se esfuman con cada hora que el trío de servicios sigue sin estar disponible.

LAS ACCIONES DE FACEBOOK SE DERRUMBAN EN LA BOLSA

Tras falla global de su servicio, las acciones de Facebook se derrumbaron casi 5%(4,9%) a u$s326,23 por acción en el Nasdaq.

"Disculpe, algo funciona mal. Estamos trabajando en ello y lo solucionaremos tan pronto podamos", dice un mensaje que reciben los usuarios que buscan acceder a Facebook. "Sabemos que mucha gente tiene problemas para acceder a nuestras aplicaciones y productos", dijo el portavoz de Facebook en Twitter, haciéndose eco de declaraciones similares de Instagram y WhatsApp.

Aunque es rara una interrupción de grandes proporciones que afecta a las tres plataformas, cada una con miles de millones de usuarios, las aplicaciones se ven obligadas a desconectarse regularmente por problemas técnicos. Otras redes experimentaron un aumento de usuarios ya que la interrupción persistía desde hacía varias horas.

"Los registros están subiendo en Signal (¡bienvenidos todos!)", escribió la aplicación de mensajería en Twitter, que todavía estaba funcionando. "También sabemos lo que es trabajar durante una interrupción y deseamos lo mejor para los ingenieros que trabajan para devolver el servicio en otras plataformas", agregó.

Facebook no comunicó la posible causa de la interrupción, pero expertos en seguridad cibernética dijeron haber encontrado señales de interrupción en las rutas que conectan a las personas con la red social.

"Facebook y sus propiedades relacionadas desaparecieron de Internet en una ráfaga de actualizaciones de BGP (siglas en inglés para Protocolo de Puerta de Enlace)", tuiteó John Graham-Cumming, director de tecnología de la empresa web Cloudflare. Agregó que minutos antes de que los servicios se desconectaran hubo "una gran cantidad de (...) cambios (principalmente retiros de rutas)".

La interrupción se produce un día después de que una mujer que filtró a las autoridades estadounidenses documentos de Facebook que afirman que sus productos alimentan el odio y dañan la salud mental de los niños, apareciera en la televisión para revelar su identidad. Frances Haugen, una experta en datos de 37 años, trabajó para empresas como Google y Pinterest y dijo que Facebook es "sustancialmente peor" de que lo que había visto antes.

La mayor red social del mundo quedó envuelta en una tormenta a causa de Haugen. Además congresistas y el diario The Wall Street Journal detallaron cómo Facebook sabía que sus productos, incluyendo Instagram, estaban dañando a las niñas, especialmente en lo que respecta a la imagen corporal.

"Creo que por fin ahora los políticos, quizás la Casa Blanca, y otros lideres puedan ver a alguien como Frances Haugen y decir...'Ahora nos incumbe a nosotros, Facebook no se corregirá por sí misma'", dijo Nora Benavidez, experta en derecho digital.

Con información de Ámbito, El Comercio y La Nación