Tras más de un año de restricciones por la pandemia de COVID-19, unas 3.000 personas de la ciudad inglesa de Liverpool recibieron permiso para celebrar sin tapabocas ni distancia social en una discoteca, en lo que fue una clara prueba de que la vida de a poco comienza a volver a la normalidad.

Con un fuerte operativo de seguridad, que incluyó agentes de policía y perros vigilando la zona, la discoteca Circus permaneció abierta entre las 14 y las 23 locales para acoger el histórico evento, bautizado The First Dance (El Primer Baile).

La entrada fue exclusiva para invitados que fueron capaces de demostrar que no tenían coronavirus. Se trató de una prueba organizada por el gobierno británico para evaluar el riesgo de contagio. Hubo gel desinfectante para las manos en el lugar, pero no se exigieron mascarillas.

Las autoridades explicaron que los asistentes también deberán realizarse una prueba PCR después del evento para “contribuir a la investigación y garantizar que cualquier transmisión del virus se controle adecuadamente”.

El DJ Yousef Zaher, propietario del Circus Liverpool que acogió la fiesta, apenas podía creer lo que estaba ocurriendo. “Estoy enormemente emocionado, puedo sentir cómo se libera la presión cuando estoy a punto de poner música”, dijo al comienzo de la celebración. “Creo que la gente se emocionará, es mucho para asimilar después de 14 meses de nada”, añadió, según el medio británico inews.

“Junto con el equipo del Ayuntamiento de Liverpool, hemos elaborado de forma segura estos eventos juntos, con un enfoque singular para ayudar al Reino Unido a acercarse a la vida más allá del COVID-19, lo que para mí y para Circus ha sido un gran honor”, expresó Zaher.

En la misma línea, la directora de Cultura de Liverpool, Claire McColgan, aseguró que “ha sido un proceso particularmente difícil ya que el sector nocturno no ha estado abierto durante más de un año”. Sostuvo que se trata de un “evento diferente al que la gente está acostumbrada, desde el proceso de emisión de boletos hasta obtener una prueba PCR negativa para que se le permita la entrada”.

Lydia, de 21 años, contó: “Solíamos salir tres o cuatro noches a la semana. Es increíble estar de vuelta. Quería empezar a beber para prepararme esta mañana, estaba tan emocionada”, expresó a inews.

Eden y Meghan, ambas de 19 años, comenzaron a prepararse para la discoteca con un bronceado falso con 24 horas de antelación. Dijeron que perder sus noches de fiesta durante la pandemia fue “como un infierno”.

“No parece real, pensé que llegaría aquí y no habría nadie, como si fuera falso”, señaló Eden. “Estaba muy nerviosa”, indicó Meghan. “Es tan bueno estar de vuelta”, agregó.

Sobre el final de la noche, los cañones de confeti estallaron en la pista de baile sobre los miles de asistentes, mientras se escuchaba la letra del acto principal del evento, The Blessed Madonna.

El evento continuará este sábado, también de 14 a 23 horas, y se espera una cantidad de personas similar a la del viernes.