FINLANDIA - Los anticuerpos de los pacientes infectados por coronavirus permanecen en el organismo al menos cuatro meses después del contagio y otorgan inmunidad contra el virus durante ese tiempo, según un estudio publicado este martes por el Instituto Nacional de Salud y Bienestar de Finlandia (THL).

La investigación, elaborada por THL en colaboración con la ciudad de Helsinki, analizó a partir de marzo a un total de 129 personas de 39 familias, en las que al menos uno de sus miembros había dado positivo por covid-19 en una prueba PCR.

El estudio confirmó que 63 de las 64 personas que dieron positivo desarrollaron anticuerpos durante el primer mes de infección, y además, encontraron también anticuerpos en otros 17 individuos que habían dado negativo en la prueba PCR.

Según THL, la cantidad de anticuerpos de los infectados disminuyó durante el seguimiento, aunque cuatro meses después de la infección casi todos los individuos seguían teniendo tanto anticuerpos que detectan la nucleoproteína viral como anticuerpos neutralizantes del virus.

"Los resultados de este estudio confirman la evidencia de que los anticuerpos producidos tras una infección natural y su potencial inmunidad durarían al menos cuatro meses", afirmó en un comunicado Merit Melin, directora de investigación de THL.

Melin admitió que todavía no se sabe con certeza qué tipo de inmunidad es la que protege al organismo humano contra una nueva infección por covid-19, aunque los expertos creen que es la que proporcionan los anticuerpos neutralizantes.

Tampoco se sabe con seguridad cuánto tiempo persisten en el organismo los anticuerpos específicos del virus SARS-CoV-2, causante de la covid-19, ya que las investigaciones realizadas hasta la fecha arrojan resultados muy diversos.

THL tiene previsto continuar su estudio para examinar la prevalencia de los anticuerpos y la posible inmunidad de las personas infectadas después de seis y siete meses, resultados que se esperan para final de este año.

La información se da a conocer horas después de la polémica que se generó puertas adentro de la Organización Mundial de la Salud, con visiones contradictorias sobre la estrategia a seguir para frenar el avance de la pandemia.

Mientras su director, el etíope Tedros Adhanom Ghebreyesus, expresó que ante el aumento de casos de coronavirus en Europa y América "no quedará otra opción" que el confinamiento, uno de sus asesores manifestó que el organismo "no es partidario" de las cuarentenas como método principal contra el virus.

"Entendemos la frustración de muchos países a medida que ven los casos subir de nuevo", señaló en rueda de prensa Tedros, quien indicó que "llegado cierto punto no hay otra cosa que hacer que dar órdenes de quedarse en casa para ganar tiempo y usarlo para elaborar planes, preparar a los trabajadores sanitarios y mejorar los test".

Sin embargo, David Nabarro, encargado de la OMS para el coronavirus en Europa invitó a los gobiernos a no utilizar la cuarentena como principal estrategia para controlar la propagación del Covid-19, ya que "solo tienen una consecuencia que nunca hay que menospreciar y es hacer que la gente pobre sea mucho más pobre".

"En la Organización Mundial de la Salud no abogamos por las cuarentenas como el principal medio de control de este virus", dijo Nabarro en una entrevista con el medio británico The Spectator. Y agregó: "El único momento en que creemos que una cuarentena está justificada es para ganar tiempo para reorganizar, reagrupar y reequilibrar sus recursos; proteger a los trabajadores de la salud que están agotados. Pero en general, preferimos no hacerlo".