CAPITAL FEDERAL - La economía argentina aún sigue muy impactada por la suspensión de actividades debido a la cuarentena por coronavirus. En julio, agosto y septiembre hubo un rebote fundado en el encendido de las máquinas de una economía que se había apagado por completo por la decisión sanitaria del Gobierno para frenar el coronavirus, ya en octubre y noviembre los problemas con el tipo de cambio, las restricciones a las importaciones, y la inflación y los efectos de la cuarentena por el lado de la demanda ponían dudas sobre cuán extendida e intensa podía ser la recuperación. A eso se suman el deterioro acelerado del frente externo.

El producto bruto interno (PBI) fue en el tercer trimestre de $613.801 millones. Se trata de una caída interanual de 10,2%, pero un avance trimestral de 12,8%, según informó el Indec. Todos los componentes de la demanda (consumo privado, público y la inversión) se contrajeron, pero desaceleraron su caída frente al peor trimestre de la historia, el segundo de este año.

El consumo privado cayó 14,7% interanual; la inversión retrocedió un 10,3% y el consumo público se contrajo 6,5%. En la medición sin estacionalidad, el crecimiento fue impulsado por la inversión (42,9% sin estacionalidad), el consumo privado (10,2%) y el público (2,7%). En el frente externo, las exportaciones netas contribuyeron negativamente debido a que cayeron las exportaciones (1,4%) y crecieron las importaciones (10,9%).

Para adelante, la actividad está influenciada por la trinchera cotidiana en la que viven los agentes económicos y los intentos del Gobierno de estabilizar la economía. En ese campo minado aparece burbujas de consumo -construcción e industria automotriz- empujadas por la brecha cambiaria, con sus efectos positivos para la actividad, pero con una temporalidad acotada a esas distorsiones, y con un efecto sobre el abastecimiento y los precios.

Los últimos datos económicos son un espejo de eso. La construcción en octubre estuvo todavía un 0,9% por debajo del mismo período del año pasado, superando el piso prepandemia gracias a un avance mensual de 4,3% disparado por la fuerte demanda de insumos para la construcción gracias a las expectativas de devaluación y las subas de precios. La industria, que había recuperado terreno positivo en septiembre, volvió a caer en octubre.

Apenas conocido el dato oficial, el Ministerio de Economía que conduce Martín Guzmán celebró la "recuperación" de un 12,8% trimestral. En el segundo trimestre la caída había sido de 16%. Por otro lado, la baja interanual, remarcaron en el Palacio de Hacienda, "se redujo a casi la mitad". El PBI acumula en lo que va del año una caída de -11,8% interanual.

Por oferta, recalcó Economía, crecieron la Intermediación Financiera (4,6% interanual) y Electricidad, gas y agua (2,3% interanual). "Entre los sectores que cayeron, la mayoría desaceleró su tasa de caída respecto al segundo trimestre", dijeron ceca de Guzmán.

Los servicios con mayor retacción fueron Hoteles y Restaurantes (61,5% interanual) y Otras Actividades de Servicios (53,8%), aunque ambos desaceleraron su caída con relación al segundo trimestre. La construcción cayó 27% interanual (contra un 50,2% el segundo trimestre), mientras que Transporte y Comunicaciones se derrumbó 21,7%) "Se destaca también la fuerte desaceleración de la caída de la Industria (-5,3% interanual contra un 21% en el segundo trimestre) y del Comercio (-2,1% interanual versus -17,3%).

Fuente: La Nación