FLORIDA - Un equipo de científicos del Instituto de Investigación Scripps de Florida descubrió que una leve mutación genética en el coronavirus incrementa de manera significativa su capacidad para infectar las células.

Se trata de una modificación en la proteína espiga, una estructura en el exterior del virus que utiliza para ingresar al organismo y que lo convierte en “mucho más contagioso”.

No obstante, los investigadores aseguraron que se necesitan más estudios para demostrar si el cambio alteró el curso de la pandemia. En caso de ser así, la mutación podría explicar por qué los primeros brotes en algunas partes del mundo no terminaron abrumando los sistemas de salud tanto como las epidemias de Nueva York o América Latina.

“Los virus con esta mutación fueron mucho más infecciosos que aquellos sin la mutación en el sistema de cultivo celular que utilizamos”, señaló en un comunicado el virólogo de Scripps Research, Hyeryun Choe, quien ayudó a dirigir el estudio.

A través de una serie de experimentos en un laboratorio, Choe y sus colegas mostraron una alteración llamada D614G que le da al virus muchas más espigas y los hace más estables. Eso a su vez hace que sea más fácil ingresar a las células.

“En algún momento a mediados de enero, hubo un cambio que permitió que el virus se volviera más infeccioso. No significa que sea más letal”, señaló el virólogo y presidente de Access Health International, William Haseltine.

Sin embargo, los científicos aseguraron que se necesitaba más trabajos para demostrar que simplemente no fue un accidente que causó que los virus con la mutación D614G se convirtieran en las formas más comunes. “Tenemos que estar alertas para un cambio constante”, concluyó Haseltine.