En la zona alta del cerro Chenque se divisa este viernes un mástil vacío, que a la distancia parece un simple "palito" abandonado cuando hasta hace algunos días lucía orgulloso la bandera argentina más grande de la ciudad.

El mástil fue inaugurado en septiembre pasado por la Fundación del Golfo -con la presencia de su presidente Franco Domizzi,- y los precursores Carlos Lavín y Sergio Sáez, también contó con la participación del intendente de Comodoro Rivadavia Juan Pablo Luque por el valor simbólico de esta iniciativa: llevar banderas a varios puntos icónicos de la ciudad en homenaje a Don Antonio Calderón, el comodorense que durante años se ocupó de que la "celeste y blanca" se pavoné al viento comodorense en su característico cerro.

Allí, encaramada en los 13 metros de altura del mástil, la enseña patria miraba hacia el sur y norte de la ciudad, bajo un proyecto bautizado como “Alta en el cielo”, en tributo a la marcha Aurora.

"Volvieron a robarla el 22, la anterior fue una semana antes", lamentó Carlos Lavín, y le contó a ADNSUR que "una semana antes, un domingo, rompieron unos precintos y una abrazadera que le había colocado mi compañero Sergio Sáez justamente para que no la puedan arrear y llevársela"

"Ahora estamos viendo que podemos hacer para protegerla", apuntó Lavín 

Recordó que "esto empezó hace varios años con la inquietud de ver flamear la bandera en lo más alto del cerro Chenque. Seríamos nosotros la continuidad de Don Calderón... Él izaba la bandera en el mismo lugar, pero en una torre que después de varios años se cayó".

Don Calderón llevó adelante su tarea hasta que su salud se lo permitió, algún tiempo antes de su fallecimiento. "Ahora seguimos nosotros", enfatizó, y valoró que "a este sueño de tener un mástil bien armado, de una altura de casi 15 metros se sumó la Fundación del Golfo que además de armar y soldar arroba del Chenque arreglaron muy bien el caminó que tenía un zanjón por el temporal".

Lo cierto es que el paño patrio, orgullo de soberanía e identidad, es presa de delincuentes que se dan maña para bajarlo de de sus alturas y privar a la ciudad de su característica estampa