ESTADOS UNIDOS - Aunque Debbie y Michael Campbell dicen que son de Seattle (Estados Unidos) en cada uno de los destinos que visitan, la realidad es que hace tanto tiempo que no regresan a su ciudad de origen que ya dudan que sea cierto. Es que hace 7 años vendieron su casa, su auto y salieron a recorrer el mundo.

Acostumbrados a vivir con intensidad, sintieron pavor cuando vieron que ya no les quedaban sueños para cumplir. Una hermosa propiedad, cuatro hijos adultos, varios nietos, dos autos, un bote y muchos amigos con los que les gustaba pasar su tiempo libre, para algunos ese sería la mismísima perfección, pero a ellos les faltaba algo más: "Todavía teníamos ganas de vivir aventuras".

La fecha de jubilación se acercaba y entonces llegó su hija Mary con una propuesta disruptiva. Hasta ese momento Michael era organizador de eventos deportivos y Debbie era dueña de su propia empresa de publicidad y diseño gráfico. Anteriormente habían vivido cinco años en Londres y eran fanáticos de los viajes, así que la idea era concreta: "Vendan todo y recorran el mundo viviendo solo en 'Airbnbs'".

La primera reacción de este matrimonio fue el temor. "¿Acaso Mary vio nuestra cuenta bancaria y encontró más dinero del que realmente tenemos? No podía imaginar cómo lograríamos esto, pero nos gustó tanto la idea que empezamos a analizarlo", contó Michael al diario El Comercio de Perú. Un mes más tarde, en febrero de 2013 esa locura ya no era tan imposible y comenzaba a plasmarse en algunas ideas y proyecciones, apunta Clarín.

"¿Qué tal si alquilamos la casa, renunciamos a nuestros trabajos y mantenemos nuestros gastos realmente bajos? Es decir, nada de cable, gas o seguridad. ¿Podríamos viajar por el mundo, quedándonos en 'Airbnbs', por la misma cantidad de dinero que gastaríamos como jubilados en casa? Esa era la pregunta", añadió el hombre que hoy ostenta con orgullo sus 74 años.

"Nos dimos cuenta que podíamos viajar todo el tiempo gastando lo mismo que necesitábamos para vivir en Seattle"

"Después de investigar y preparar presupuestos, decidimos intentarlo. Vendimos nuestra casa, la lancha y uno de los autos, y redujimos nuestras pertenencias al mínimo posible. Yo renuncié a mi trabajo y Debbie cerró su empresa. En julio de 2013, comenzamos nuestra aventura", relataron a El Cronista allá por 2019, cuando visitaron Argentina por primera vez.

Antes de partir, hicieron una lista de 36 países que querían conocer y diferentes presupuestos para evaluar la viabilidad del proyecto. "Nos dimos cuenta que podíamos viajar todo el tiempo gastando lo mismo que necesitábamos para vivir en Seattle", aseguró Michael así que ya no había nada más que discutir.

El primer destino elegido fue París, el lugar de residencia de Mary, allí compartieron un mes con su hija, su esposo y sus nietos y después se lanzaron a conocer en profundidad y sin apuros el resto de Europa. Casi 8 años más tarde, la lista ya supera los 85 países. En la actualidad se encuentran en Puerto Vallarta, Chile.

"Con este modo de hacer las cosas, más que nunca aprendimos que el tiempo es un regalo, mucho más importante que las cosas materiales. La felicidad no está en lo que se posee sino en las experiencias y las conexiones con las personas", afirman en su cuenta de Instagram, donde van publicando imágenes de las zonas que conocen.

"Para llevar adelante este estilo de vida es muy importante tener y mantener una metodología de los viajes y planificar todo de acuerdo al presupuesto. Si bien planeamos cada uno de los viajes que emprendemos con un mes de anticipación aproximadamente, nos gusta también improvisar", reveló Debbie.

¿La clave? "Es fundamental asignar un presupuesto para cada viaje. Anotamos los gastos y actividades y vamos controlando el presupuesto a medida que avanza el viaje. Es importante vivir tu vida diaria, no como si estuvieras de vacaciones. En cada ciudad que visitamos viajamos en transporte público, cocinamos, lavamos la ropa y nos alojamos en Airbnb", describió Michael.