Ocurrió el pasado 19 de septiembre pero las consecuencias aún se hacen notar. El incendio se produjo en una de las principales fábricas de vino del país, llamada Verallia, y está ubicada en Rodeo de la Cruz, provincia de Mendoza.

El accidente ya generó múltiples consecuencias en la industria del vino y en otros sectores que requieren de este insumo básico para completar su producción. Este siniestro llegó después de que en 2020 el consumo mundial se disparara por la pandemia y arrasara con el mercado de envases de vidrio a nivel global.

Verallia es una de las fábricas de vidrio más importantes del país y, entre otros productos, fabrica botellas para vino y otras bebidas. El incendio comenzó a la mañana y, según publicó el sitio mendocino MDZ, se originó en uno de los hornos ubicado en la segunda planta de la empresa. Desde ese horno el fuego se propagó al sector de las máquinas moldeadoras y se volvió incontrolable.

Se incendió una fábrica de vidrios e impactó de manera preocupante en la industria de vinos

Fuentes cercanas a la producción señalaron al medio mendocino que es probable que la reparación de la maquinaria lleve varios meses. Por otro lado, una vez que se solucione el problema, la puesta en marcha del horno puede demorar aproximadamente unos 20 días.

Por su parte, Bodegas de Argentina, la cámara que nuclea a la mayoría de las principales industrias vitivinícolas del país, alertó al Gobierno por el impacto del faltante de botellas. Advirtieron que la situación pone en riesgo las ventas al exterior y también puestos de trabajo. Luego del incendio, los bodegueros enviaron una carta al ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas.

La industria vitivinícola se utilizó entre 2016 y 2019 un promedio de 800 a 900 millones de botellas por año. Según explicaron, esa cantidad se elevó a mil millones en 2020 como consecuencia del crecimiento de las exportaciones y del consumo interno “debido a las nuevas ocasiones de consumo originadas por la pandemia”. El 25% de los envases se destinan a los productos embotellados de exportación (vinos y espumantes), mientras que el 75% restante está dirigido al mercado local.

Se incendió una fábrica de vidrios e impactó de manera preocupante en la industria de vinos

Frente a este panorama, Cristalerías Cattorini habilitó un nuevo horno en su planta de Mendoza y Verallia sumó una nueva línea de producción en la misma provincia. “Éstas inversiones estaban destinadas solo a equilibrar en parte las necesidades de las bodegas y entrarían en producción para abastecer el último cuatrimestre de 2021, período que coincide con el pico de necesidades, tanto para el mercado local como exportaciones”, describieron.

Los bodegueros le plantearon al Gobierno la necesidad de la importación de envases y solicitaron liberar todo trámite de licencia de importación de envases de vidrio; garantizar la disponibilidad de divisas; y exceptuar de todo gravamen a la importación de envases de vidrio tales como aranceles (10%) y tasa de estadística (3%).

Sin embargo, desde el Gobierno aclararon que no se necesita ninguna autorización para importar, ya que las botellas de vidrio se importan con licencia automática.

Por su parte, el presidente de Federación Agraria Argentina, Carlos Achetoni, también manifestó su preocupación por el faltante de envases de vidrio, que podría derivar en enormes complicaciones a varias producciones de economías regionales, que se encuentran en la antesala de sus cosechas.

El dirigente reclamó a las autoridades nacionales que se tomen medidas de manera urgente y advirtió que si eso no sucede habrá consecuencias negativas en toda la cadena agroindustrial.

“El aumento de la demanda nacional e internacional superó la capacidad de producción de las fábricas locales. Eso, sumado al incendio de una cristalera que agravó más la situación, y la falta de previsión de producción de las mismas hace que hoy lo que se produce quede en manos de las industrias concentradoras y ni siquiera ellas logren cubrir sus necesidades”, comentó el presidente de la Federación Agraria Argentina.

Además, el dirigente dijo que la problemática está provocando una acumulación de stock de materia prima que termina afectando al productor por la baja en el precio de sus productos. En ese sentido, se mencionó a las producciones de vinos, aceites de oliva y conservas de todo tipo de frutas y hortalizas, entre otras, como las más afectadas.