NUEVA YORK (ADNSUR) - Una mujer de Nueva York tuvo que ser trasplantada de hígado de urgencia tras contraer hepatitis B  luego de hacerse un piercing en la nariz. 

Según relató la mujer de 37 años, Dana Smith, sentía "un dolor de estómago como si hubiera perdido el apetito por completo. No quería ir a un centro hospitalario, pero el dolor fue tan intenso, que no tuve otra opción”, explicó en diálogo con CBS New York.

Los problemas se suscitaron un mes después de colocarse el arito en la nariz y aunque la mujer dudó bastante tiempo de ir al hospital por la pandemia, llegó un momento en que no tuvo opción. 

Su hermana la llevó al Centro Médico Judío de Long Island el 12 de enero y allí los médicos rápidamente diagnosticaron que necesitaba un trasplante de hígado y sufría de hepatitis B fulminante.

Relató que "solo estaba bebiendo agua y no la podía retener. Fue tan intenso todo que comencé a vomitar sangre”. 

QUÉ ES LA HEPATITIS FULMINANTE

Se trata de un síndrome poco común de necrosis rápida (generalmente en días o semanas), masiva del parénquima hepático y disminución del tamaño del hígado” que “generalmente ocurre después de una infección con ciertos virus de la hepatitis, hepatitis alcohólica o -lesión hepática inducida (DILI), detalla Telefé Noticias.