CAPITAL FEDERAL - “Primero tuve un dolor de espalda que no se aliviaba con antiinflamatorios, luego dolor de garganta y, por último, la pérdida del sentido del olfato y del gusto. Ahí decidieron internarme, me hicieron un hisopado y el test dio positivo para coronavirus”, relata a Mario Ponce, que decidió participar de un ensayo clínico del Ministerio de Salud para evaluar la seguridad y la eficacia del plasma de convalecientes.

Mario estuvo internado del 3 al 11 de abril en el Hospital San Juan de Dios de Ramos MejíA, según reseña Perfil. Por suerte, sus síntomas fueron leves y no tuvo ninguna complicación pulmonar.

“El aislamiento y estar lejos de mi familia es lo que más me costó pero no fue tanto tiempo”, recuerda.  Tras resultar negativo en dos exámenes de PCR consecutivos le dieron al alta médica y le informaron que podía ser donante de plasma y participar de un ensayo clínico nacional. Y él no lo dudó en ayudar.

“Había leído que aparentemente el plasma era muy prometedor para dárselo a pacientes que estaban en estado grave. Mi médico se comunicó con el encargado de Hematología del Hospital y fui a la Fundación Hematológica Sarmiento a donar. Tardé entre 30 y 40 minutos y voy a volver a hacerlo. Le dijo a los que se recuperaron de Covid-19 que no tengan miedo, que pueden beneficiar a muchas personas. Lo único que tiene que aportar es el brazo, hay que animarse porque el momento es ahora”, sostuvo.

LOS VALIOSOS ANTICUERPOS

Cuando una persona tiene una infección, su organismo reacciona creando anticuerpos para defenderse. Una vez que se recupera, esos anticuerpos quedan almacenados en el plasma, la porción líquida de la sangre que se obtiene luego de extraer los glóbulos rojos y las plaquetas. Lo que se busca es ver si los anticuerpos donados por personas que hayan sobrevivido al coronavirus pueden neutralizar al virus en pacientes con Covid-19.

La muestra de sangre es analizada para descartar otras patologías y la presencia del virus. Una vez obtenido el plasma y comprobado que tienen la suficiente cantidad de anticuerpos, se realiza una transfusión a los pacientes internados por Covid-19.

Se trata de misma técnica que utilizó el argentino Julio Maiztegui en los 70 para reducir la mortalidad por fiebre hemorrágica argentina.

“Aquellos pacientes recuperados que hoy somos 1.601 y que estén en condiciones de hacerlo, el mensaje que quiero transmitir es que hagan lo mismo porque el Ministerio de Salud de la Nación con su investigación y desarrollo está intentando generar tratamientos para poder superar del mejor modo posible la pandemia”, afirmó Mario.

Fuente: Perfil