Un joven oriundo de Córdoba que contrajo la variante Delta del coronavirus sufrió una insólita multa de 200 mil pesos mientras esperaba que lo atendieran en el Hospital Rawson de la capital provincial. El policía que le labró el acta consideró que había violado el aislamiento.

Javier es familiar del paciente cero de la cepa surgida en India y considerada hasta un 60% más contagiosa que el virus original. Se contagió junto a toda su familia. Con su hermana fueron al centro de salud el 6 de agosto.

Desde ese día, la mujer estuvo internada y finalmente murió el lunes pasado luego de dos semanas de pelear contra la enfermedad. El joven, por su lado, pasó la primera parte del aislamiento en su domicilio y luego fue trasladado a un hotel por disposición del Ministerio de Salud provincial. 

Se contagió con la variante Delta y lo multaron con 200.000 pesos por ir al hospital

Javier contó que fue trasladado varias veces al hospital para efectuarle controles. “El 13 me llevaron por última vez. Iba a un control solamente. Me hicieron esperar afuera del hospital y ahí me hicieron subir nuevamente a la ambulancia, pero me hicieron una multa”, relató a ElDoce TV.

El día anterior, el joven había dado negativo en un PCR que le hicieron en el hotel, pero igual lo llevaron al Rawson para un chequeo. Allí la recepcionista le tomó los datos y lo hizo esperar afuera. Fue ahí que -según explicó el hombre- un policía confundió la situación y le aplicó una multa por violar el aislamiento.

“En ningún momento habló conmigo ni nada”, se quejó Javier. Y acotó: “Yo creo que fue porque bajé de la ambulancia con todo el protocolo y supuso que tenía Covid”.

Se contagió con la variante Delta y lo multaron con 200.000 pesos por ir al hospital

Luego, se enteró por mail que tenía una multa de 200 mil pesos, 60 mil con pago voluntario. El acta está fechada el 13 de agosto a las 16.10. De ahí supuso que se la aplicaron cuando esperaba para someterse a un control en el Rawson, informó TN.

Javier además relató que varias veces sufrió larguísimas esperas fuera del hospital. “La primera vez me hicieron esperar en la entrada unas cuatro horas. A veces estaba cinco horas sin tomar agua ni comer nada”, reclamó.