COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - A partir de la detección de bacterias por sobre los valores permitidos en  las muestras de agua en algunos barrios de Comodoro Rivadavia, y los cruces de información que esto sucitó, las autoridades de la ciudad y de la Sociedad Cooperativa Popular Limitada, junto con los concejales, conformaron este jueves una Comisión de Trabajo en la que se centrarán las tareas de control de la composición del agua y la posterior comunicación fehaciente de los valores que los análisis arrojen.

Para esto, se delineó la creación de un protocolo para permitir el acceso a los muestreos, y al mismo tiempo establece un único canal de comunicación a la comunidad. También se implementarán mecanismos de seguridad en los ductos para evitar posibles "intervenciones" intencionales.

En la última sesión, los concejales comodorenses había convocado a los referentes del Laboratorio de Aguas del

Municipio, la subsecretaría de ambiente, la SCPL y el Instituto Provincial del Agua para aclarar las informaciones -en algunos casos cruzadas y contradictorias- que alarmaron a la comunidad a través de redes sociales, y que se acentuaron el martes cuando se dio a conocer la detección de bacterias coliformes en los estudios realizados por el Laboratorio de Aguas en muestras obtenidas en barrios de la zona norte.

Con la presencia del pleno de concejales de los bloques Frente para la Victoria y Chubut Somos Todos; Víctor Santana –Gerente General– y Adolfo Carrizo – Gerente de Saneamiento– entre los referentes de la Sociedad Cooperativa Popular Limitada (SCPL); el subsecretario de ambiente del municipio, Daniel González; el director del laboratorio de aguas, Jorge Rubilar, y dos de los integrantes del Ente de Control de Servicio Públicos, Luis Antonio Ferrero y Luis Alberto Velásquez, se abordó la problemática del agua.

En el encuentro se focalizó en la falta de controles en los ductos y las fallas en la comunicación hacia la comunidad. Por esto motivo, se planteó la necesidad de crear una comisión de trabajo que permita establecer un seguimiento de los controles en los muestreos de agua y un solo canal de comunicación hacia la comunidad, para evitar informaciones cruzadas, confusión y alteración en la comunidad con un tema tan sensible como la potabilidad del agua.

CONTROLES DE SEGURIDAD

Más allá del protocolo, se habló de la necesidad de tener un mayor control sobre lo que sucede con los caños, ya sea por la existencia de roturas y la posibilidad de detectarlas con celeridad, como ante la posibilidad de sabotajes, que aún no fueron determinados como causales de este episodio, pero que ante la duda, se radicaron denuncias tanto desde la Municipalidad como desde la misma SCPL para que se investiguen los motivos de la contaminación del agua.

A su vez, la cooperativa anticipó que invertirá en mecanismos de seguridad, desde personas físicas hasta tecnología. Al respecto, el concejal Almirón comentó que “son acueductos muy extensos, de tres fuentes distintas de provisión, con lo cual se necesita muchísimo personal. También se habló de la posibilidad de incorporar tecnología, como cámaras de seguridad, para poder controlar”.