Alan Joel Ojeda sufrió un grave accidente el 30 de julio de 2019 cuando trabajaba como cocinero en una rotisería del Kilómetro 8, frente al Hospital Militar en Comodoro Rivadavia. Fue despedido en junio del 2020 sin liquidación final y en plena pandemia, por lo que junto a su familia decidió comenzar a vender sorrentinos para poder sobrevivir.

En diálogo con ADNSUR, el joven contó que ese día “estaba haciendo elaboración de pastas con una sobadora industrial, que es donde se pasan las pasas y la mano me quedó atrapada en el rodillo. Un hombre que pasaba - porque yo estaba solo - escuchó los gritos y rompió una ventana para ayudarme”.

La grave herida le impide poder trabajar actualmente. Foto: Alan
La grave herida le impide poder trabajar actualmente. Foto: Alan

Su empleadora según contó,  tardó casi dos horas y media para buscarlo y trasladarlo a un centro de atención.  “Tardó tantas horas en buscarme porque trató de ponerme en blanco para que la ART me tome”, explicó.

Lo despidieron sin liquidación final teniendo 3 hijos. Foto: Alan
Lo despidieron sin liquidación final teniendo 3 hijos. Foto: Alan

En la primera atención que recibió le dijeron que era “un golpe” y lo enviaron a su casa, pero horas después la mano se hinchó y se puso “violeta”, por lo que decidió volver al médico y le dijeron “por dentro estaba todo reventado”. Le hicieron una cirugía ese mismo día y tres operaciones más durante esa misma semana. "Si esperaba un día más me hubieran amputado la mano", reconoció.

Cuando se acercó a la AFIP averiguó que su empleadora le dio el alta "el mismo día que me había accidentado por cuatro horas laborales cuando yo trabajaba las 8 y de lunes a lunes", dijo tras señalar que puso que no tenía hijos a cargo , cuando él tiene 3 hijos y lo puso como ayudante de cocina "cuando yo era cocinero". Si bien le pidió rectificar la cantidad de horas laborales para que le corresponden de acuerdo a eso , que eran 8 horas, pero la mujer se negó y en junio del año pasado lo despidió.

"Estamos mal económicamente", dijo tras quedarse sin trabajo luego de un accidente laboral.
"Estamos mal económicamente", dijo tras quedarse sin trabajo luego de un accidente laboral.

La familia de Alan realiza sorrentinos para poder darle de comer a sus tres hijos y poder sobrevivir ya que él no recibió ni liquidación finalmente cuando lo despidió o por accidente, pese a que tuvo que someterse a 8 operaciones y a bloqueos para evitar el dolor. "Estamos pasando una situación bastante fea porque yo era un trabajador que cumplía y jamás falte", lamentó.

Quienes quieran colaborar comprando sorrentinos pueden comunicarse  al número 2976237202. También quien pueda asesorarlo con la causa Alan agradecería que lo contacten, ya que su empleadora sigue negando todo e "incluso que yo no trabajaba ahí. Se contradice en las cartas documentos".