En el marco del juicio realizado este martes contra el sacerdote Nicolás Parma por supuesto abuso sexual contra seminaristas a su cargo en la Iglesia Exaltación de la Santa Cruz, el sacerdote Nicolás Parma negó hoy las acusaciones en su contra, durante una audiencia en el juicio que se le sigue ante la Cámara Criminal de la Primera Circunscripción Judicial en Río Gallegos.

El acusado habló, en cambio, de un complot contra la congregación que integra, cuyo creador en Salta fue condenado en una causa similar en esa provincia, informaron a Télam fuentes judiciales.

“Parma declaró por una hora y media aproximadamente, desligándose de toda la situación y habló de un complot, una cosa medio extraña, contra la congregación, y después lo hicieron dos testigos, un sacerdote y un novicio que no aportaron demasiados datos”, indicaron las fuentes.

El sacerdote era conocido como "Padre Felipe" en la Congregación "Hijos de Jesús San Juan Bautista", fundada en Salta por el cura Agustín Rosa Torino, condenado en julio pasado a 12 años de prisión en esa provincia por abusar de varios chicos.

El juicio contra Parma comenzó esta mañana en la sala del Tribunal Oral que preside el juez Alejandro Cabral, y pasó a un cuarto intermedio tras las declaraciones del acusado, y de otro sacerdote y un novicio aportados por la defensa, a cargo de los abogados Gabriel Bertorello y Christian Arel.

El juicio retomó tras un cuarto intermedio, pasadas las 16, con las declaraciones de los denunciantes de Parma y también víctimas del condenado Rosa Torino, Yair y Jonatan, conectados desde su lugar de residencia actual, en Cafayate (Salta) y Pergamino (Buenos Aires), respectivamente.

También varios testigos y peritos participan del juicio en forma virtual, por lo que las audiencias continuarían mañana.

Parma llegó a juicio acusado por abuso simple doblemente agravado en concurso real, con abuso gravemente ultrajante doblemente agravado en concurso real con corrupción de menores agravada.

El sacerdote fue trasladado desde Puerto Santa Cruz, ciudad ubicada a unos 250 kilómetros al norte de esta capital, donde cometió los delitos y está detenido, y llegó al Tribunal vestido de color oscuro, con una biblia en la mano, barbijo y cubierto con un chaleco antibalas.

Fuente: Telam