COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - “Me interesaría un pantalón talle 40”. “Necesito pantalón taller 14 y zapatos nro 34. Alguien que tenga?”, “Tengo pantalón 14, a 600, está nuevo”.
Los mensajes se multiplican en el grupo de WhatsApp. Algunos buscan productos que necesitan y otros en cambio ofrecen los que sus hijos ya no usan; así se da la venta, trueque o hasta regalo de pantalones, camisas, chombas u otras mudas de ropa que son esenciales en el inicio del ciclo lectivo 2021, un año que a priori es incierto.

La reventa de uniformes escolares es una tendencia que crece en las escuelas de Comodoro Rivadavia post pandemia. La explicación es sencilla: los chicos comenzaron el ciclo lectivo 2020 y a los pocos días se dictó el aislamiento obligatorio. Nunca más volvieron a las aulas y los uniformes quedaron guardados en los placares y prácticamente nuevos. 

ENTRE EL TAMAÑO Y LA CRISIS

El Dean Funes es uno de los colegios en que se produce este tipo de intercambios. Hace unas semanas, una madre tiró la idea en un grupo de mensajería instantánea, otra armó el grupo de WhatsApp, lo compartió y rápidamente se difundió entre los padres representantes de los diferentes cursos, una herramienta que idearon en pandemia. 

La iniciativa fue un éxito y más de 200 personas ya entraron al grupo para comprar o vender alguna muda de ropa, algo que habla no solo de la pandemia sino también de lo difícil que hoy por hoy es hacerle frente a la economía doméstica, tal como explica Gabriela Rodríguez, la madre que tiró la idea en el Dean Funes. 

“La pandemia nos afectó a todos en mayor o menor medida y poder adquirir algo que quedó prácticamente nuevo a un menor valor sirve mucho”, dijo a ADNSUR. “Yo vi la idea por una amiga. Ella tiene a sus hijos en el Domingo Savio y me dijo que una mamá había hecho un grupo de compra - venta, entonces lo comunique al grupo de mamás y les copó. Pero la idea es que se sumen mamás de otros grados, tanto de primaria como secundaria, porque aparte, hay padres que no tienen uno, sino dos o tres chicos en etapa escolar y está bueno el intercambio”.

Como dice Gabriela, a casi todos los padres, principalmente de primaria, les pasó que a sus hijos el uniforme o el equipo de educación física les quedó chico luego de un año sin actividad. Entonces, la ropa quedó guardada hasta ahora. “Generalmente a todos nos pasó lo mismo y la ropa quedó prácticamente nueva. De esta forma, le damos una nueva oportunidad, pero vendiendo a un precio más barato, porque sabemos que no vamos a conseguir al mismo precio esas cosas, porque todo subió, pero si lo podemos adquirir a un buen precio”, dice Gabriela.

En su caso ella tiene un nene en tercer grado. El año pasado, como el colegio cambió el uniforme por la incorporación de mujeres, le compró prácticamente todo nuevo, desde chomba, pantalón gris, zapatos hasta pantalón de gimnasia. Sin embargo, a las dos semanas guardó todo y este año tuvo que renovar todo el ropero estudiantil “No le queda nada, solo la remera de gimnasia zafa dentro de todo, pero el resto no le quedó nada. Es como que el encierro lo activó más, entonces hay que comprar”.

“Pero el grupo está bárbaro para aportar un granito de arena en el comienzo de clases, porque se está tornando muy cuesta arriba, muy pesado. Una chomba, por ejemplo, está 1800, pero acá te la pueden vender a 300, 500 o máximo 700 y sabés que estás comprando algo con muy poco uso. Los zapatos lo mismo, que son de cuero, están 4000 o 5000 pesos, y acá lo podés conseguir a 2000 o 1500 y con muy poco uso”. 

 

UNA TENDENCIA DE COLEGIOS CON UNIFORME

La dinámica del grupo es sencilla; cada uno ofrece o dice que necesita, y cuando hay respuesta la negociación continúa por privado para no molestar al resto de los integrantes. Además, está prohibido vender u ofrecer otro tipo de productos; todo se centra en los uniformes, incluso de otros establecimientos, teniendo en cuenta que algún alumno tiene otro hermano o hermana en jardín, o quizás otro colegio. Y cuando no se respetan las reglas, simplemente se dice. Sin embargo, hasta el momento no hubo confrontaciones, algo que es habitual en grupos de WhatsApp.

Además del Deán Funes y el Domingo Savio, la iniciativa también se replica en el Colegio María Auxiliadora. También hay un grupo de venta de uniforme del Liceo Militar General Roca

Por estos días, previo al inicio de clases, los grupos de WhatsApp están funcionando de sol a sombra, los mensajes se multiplican a cada hora, y los padres compran e intercambian sabiendo que el año es incierto, y que una segunda ola de contagios podría volver a cambiar todo, algo que nadie espera que pase.