PERITO MORENO (ADNSUR) - Todo comenzó hace dos semanas, cuando María Gómez, una joven de Perito Moreno de 20 años que transita la semana 32 de su embarazo, fue con Lautaro, su hijo de dos años, y su pareja de unos 70 años a la estancia “La Madrugada”, ubicada a 90 kilómetros de  Perito Moreno, para dejar víveres para los puesteros, sin saber que esto podría ser peligroso.

La idea de María era partir el mismo día, pero comenzó a nevar y terminaron atrapados en el establecimiento. Sin comunicación por cuestiones de la señal, no se supo nada de ellos durante dos semanas.

Luego de varios intentos para salir de la estancia, ya que María tenía algunos dolores propios del embarazo, finalmente se rindieron y esperaron a que la nieve se derrita para tratar nuevamente. Mientras tanto, Matías Gómez, el padre de la joven, estaba preocupado en Perito. No sabía nada de su hija ni de su nieto y decidió acercarse a la Policía para que le den una mano.

Según informó La Opinion Austral el jueves pasado fue el primer intento para llegar a la estancia “La Madrugada”, sólo fue el personal del Escuadrón 39 de Gendarmería y de la Comisaría de la localidad, pero fue en vano. La nieve llegaba en algunas zonas hasta el metro y medio y no se podía acceder a más de unos pocos kilómetros.

Para realizar el operativo de rescate Operaciones Rurales de la Policía convocó al personal médico del hospital y a Gendarmería Nacional. Ésta última fuerza sumó un unimog, un snow track (también llamado semioruga), agentes del Grupo Especial de Alta Montaña de El Chaltén y a dos motociclistas de nieve del Escuadrón de Río Turbio

El camino a “La Madrugada” es sumamente peligroso y todo estaba en contra para que el contingente llegara al establecimiento. Las rutas son de tierra y hay muchas curvas debido a los cañadones. Las motos de nieve y el snow track, en algunos momentos, pasaban al lado del precipicio. Un paso en falso hubiera sido fatal.

El operativo comenzó cerca de las seis y media de la mañana del viernes, cuanto los diez gendarmes, dos policías, la obstetra y el enfermero se reunieron en uno de los accesos de Perito Moreno. La primera y única parada tuvo lugar en el paraje “Los Toldos”, cerca de las nueve de la mañana, a mitad de destino.

El avance ante la nieve fue sumamente cauteloso. La nieve hizo invisible la huella de los caminos y, en algunas oportunidades, el contingente debía frenar por la nieve que quedaba atascada en el snow track. Este vehículo es especial para estas ocasiones y forma parte de la flota de Gendarmería. “Es del año 74 y desde hace años que no lo teníamos que usar”, señaló el comandante Cristian Lando, a cargo del Escuadrón 39 de la fuerza federal.

Fueron unas cinco horas de viaje hasta que finalmente llegaron a las inmediaciones de “La Madrugada”. Era el mediodía y, por suerte, el clima estuvo del lado del contingente. A unos pocos kilómetros la nieve había desaparecido, por lo que las motos no podían continuar avanzando.

Virginia Tejedor es licenciada en Obstetricia y desde hace doce años se encarga de los partos de Perito Moreno. Ella le realizó los controles a María desde el principio. “Es una chica muy aplicada, pero en el último control le dije que no baje al campo porque sabía que venía el invierno bastante heavy, apenas la vi le dije: ¡mirá hasta dónde te tuve que venir a buscar para hacerte el control!”, aseguró entre risas sobre el encuentro con su paciente.

Eduardo Langer el enfermero, es oriundo de Corrientes, pero desde hace seis años está radicado en Perito Moreno, trabajó en otro operativo similar hace dos semanas, cuando se rescató a Olga Llaneza y Félix Fernández, un matrimonio octogenario que había quedado incomunicado en su estancia “Piedra Grande”. Langer comparó los procedimientos y dijo: “Por un lado fue más tranquilo porque fueron menos horas, pero el peligro estaba latente en todo momento, por el tema de los precipicios, fue un poco más bravo”, dijo el profesional.

El regreso a la ciudad de Perito Moreno no fue nada sencillo. Pese a haber estado sólo cuarenta minutos en la estancia, las huellas ya habían sido borradas por culpa de una ventisca blanca. Por lo que, nuevamente, se tomaron los recaudos necesarios.

María viajaba en el snow track que era conducido por el segundo jefe del Escuadrón de GNA, el comandante Daniel Rencabarre. “No sabés como estaba Lautaro, primero tenía un poco de miedo porque no nos conocía, pero cuando vio las motos de nieve se volvió loco”, dijo Langer sobre el viaje de vuelta a Perito y el nene que en todo momento estuvo abrazado a su mamá.

Cerca de las ocho de la noche del viernes, el contingente pisó nuevamente suelo peritense y, luego de algunos abrazos, todos se despidieron. Todos menos María y Virginia. Ellas fueron al hospital para hacer un examen por el embarazo de la joven. “Salió todo perfecto, le hicimos los controles y tenemos fecha de parto para fines de agosto o los primeros días de septiembre” dijo la obstetra.

El abrazo entre la joven madre con su padre Matías se dio en la noche del viernes, cuando ella volvió a la casa. “Mis días fueron muy preocupantes porque ellos fueron por un rato y no llevaron ni pañales para mi nieto, me preocupaba mucho la nevada, el tema de ella embarazada, si se le podría adelantar o algo”, dijo el abuelo de Lautaro 

La joven además comentó cómo fueron esos días en los que estaba en “La Madrugada”. “Fueron un poco preocupantes por no poder salir por la nieve. Fueron dos semanas atrapados sin haber llevado cosas para mi hijo”, aseguró. Según dijeron sus rescatistas, la madre de Lautaro es una chica buena, sumisa y muy respetuosa, trabaja arriando ganado en “La Madrugada” y es fuerte.

“Tratamos de salir como unas seis veces, pero no se podía avanzar por la nieve, nos bajamos varias veces a tratar de avanzar sacando la nieve con la pala, pero no se podía. Ahora estoy muy agradecida con los que nos fueron a buscar” manifestó la joven sobre los intentos de salir del establecimiento.

Matías reconoció la labor de los héroes que pudieron reunirlo nuevamente con María y con su nieto. “Ahora estoy más tranquilo porque sé que ellos están bien, le doy gracias a todos los que la trajeron” finalizó

Rescataron a una mujer embarazada y a su hijo de dos años