CAPITAL FEDERAL - Rocanrol Cowboys también podría haberse llamado Muchas risas para mí, tal vez Ceremonias en el rock; no sería inapropiado un título del estilo Caballos de noche, Sucias estrellas o, por qué no, Muchas noches no hacen mal. Lo cierto es que en tren de tirar frases y “consignas” para titular, el cuarteto es una fuente inagotable de inspiración.

Eso quiere decir que la banda dejó huella. De hecho, cada tanto, la sigue remarcando y estirando un poco más. Pero es como cuando vas por algún camino de tierra o “consolidado”, como dicen los mapas, y de pronto hacia algún costado salen dos surcos separados por el espacio que el eje pone entre las ruedas del vehículo.

Algo así es el camino de Ratones Paranoicos, que como buenos “cowboys”, salieron a marcar terreno en las tierras del rock argentino, y que periódicamente, siguen haciéndolo como para desmalezar de cierto olvido que va cubriendo esas marcas, en el fondo indelebles.

Entre el punk y el rock stone, en 1983 Juan ‘Juanse’ Sebastián Gutierrez, Pablo ‘Sarcófago’ Cano, Pablo Memi y Roy Quiroga dispararon su propuesta de Villa Devoto al mundo, y no les fue nada mal. Fueron parte de la banda sonora de la primavera democrática, divino placebo para alimentar la ilusión de que alguna vez los Rolling Stones llegarían a la Argentina; fueron permiso y combustible para descontrolar y majestades de un estilo que el paso del tiempo legitimó y expandió por otros barrios.

Rocanrol Cowboys | Tráiler oficial | Netflix

Ahora, dirigido por Plástico, una dupla formada por Alejandro Ruax y Ramiro Martínez, Rocanrol Cowboys recorre la historia de la emblemática banda desde sus orígenes en Villa Devoto hasta su “separación”, que uno debería suponer en 2011 ¿O estaremos hablando del amague del ’97? Lo cierto es que los chicos que querían rock en 2017 se volvieron a juntar, salieron al ruedo en diciembre de ese año y desde entonces siguen girando por ahí. Así que para descubrirlo, nada mejor que verlo.

Basado íntegramente en material de archivo y relatado por los miembros de la banda y artistas cómo Mick Taylor, otrora guitarrista de los Rolling Stones, "Rocanrol Cowboys traza, según cuenta la gacetilla, la vida de los Ratones Paranoicos, quienes supieron ser la voz de muchos jóvenes de su generación.

En esos 28 años, el cuarteto -que a partir de 1997 tuvo a Fabián Quintero en lugar de Memi- publicó 11 discos de estudio y otros cinco registrados en vivo, y se ganó un lugar más que merecido en el VIP del rock argentino. Con Pappo y Charly García como dos de sus aliados preferidos, el cuarteto también grabó con el stone Mick Taylor y fue producido por otro histórico colaborador de la banda británica, Andrew Loog Oldham.

Talonear a Keith Richards en 1992, en Vélez, fue la puerta de entrada a otro universo: el de compartir escenarios con muchos de esos monstruos que siempre habíamos visto en la tele como los Guns ’N Roses, mucho después Kiss y, en el medio, claro, los benditos Rolling Stones que llenaron River por cinco en 1995.

De eso hablará, seguramente, Rocanrol Cowboys, con los testimonios de los cuatro integrantes originales de Ratones Paranoicos y la participación de Oldham, Gustavo Gauvry, Quintiero y Fernando Szereszevsky. Ahora, sólo se trata de esperar el día de Reyes. Y disfrutar.

Fuente: Clarín