COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) – Muchas veces Agostina Roldán (28) pensó en abandonar su carrera. Creía que Ingeniería Química no era lo suyo y la frustraba recursar algunas materias. Sin embargo, la joven nunca imaginó que su perseverancia la podría colocar en un lugar de ensueño: la producción de la vacuna que promete curar el coronavirus en el mundo.

Agostina es de Comodoro Rivadavia, la ciudad en la que creció, y hace un año y medio trabaja en mAbxience, el laboratorio que desarrollará en Latinoamérica la vacuna contra el coronavirus; pandemia que en Comodoro y Rada Tilly ya registra cuatro víctimas fatales y 456 contagios.

De bajo perfil y sonrisa fácil, la joven accedió a hablar con ADNSUR y no ocultó su emoción por la misión que le toca realizar junto al equipo de trabajo de mAbxience. “Recibir una noticia como esta fue increíble. Todos sabemos lo que el coronavirus nos impacta y me parece que todos los que tenemos una profesión de este estilo siempre queremos aportar algo más, entonces que nos digan que vamos a formar parte de este proyecto fue algo increíble”, contó con la emoción en la voz.

Quién es la joven de Comodoro que integra el equipo que ayudará a producir la vacuna contra el coronavirus

UNA VOCACION QUE DESPERTÓ EN LA ADOLESCENCIA

La historia de Agostina comienza en Mar del Plata, la ciudad que sus padres eligieron para realizar sus estudios universitarios. Allí nació, pero cuando Gustavo Roldán, su padre, se recibió de abogado, la familia decidió volver a Comodoro Rivadavia. Por ese entonces, Gabriela Cortada, su madre, ya era psicóloga.

Agostina solo tenía 5 años y estaba por empezar la primaria. La Escuela Integral Mariano fue su primera casa de estudios y el Colegio Santo Domingo Savio el lugar que la terminó de formar en su adolescencia.

En el instituto salesiano, ella no solo cursó la secundaria, sino que también se acercó a la religión, la fe que a lo largo de su vida la ha llevado a participar en voluntariados y otras actividades vinculadas a ayudar al otro.

Precisamente, ese fuego solidario fue lo que la motivó a estudiar Ingeniería Química, con el objetivo de trabajar en un área que le permita ayudar a la gente.   

Yo cuando estaba por entrar a la secundaria ya sabía que la orientación que más me gustaba era la matemática, la física y la química. Quería ir a un colegio técnico, pero mis papás querían algo que apunte más a los valores, querían que vaya a un colegio salesiano y eligieron el Savio. Entonces cuando terminé la secundaria empecé a ver universidades, averigüé varias carreras distintas. Me gustaba mucho lo que es la biotecnología y decidí irme a Buenos Aires. Quería hacer algo que ayude a la gente”.

Agostina estaba entre la UBA (Universidad de Buenos Aires) y la UTN (Universidad Tecnológica Nacional). Asegura que ella quería ir a “la UBA porque no tenía examen de ingreso y la UTN tenía fama de que el examen de ingreso era muy difícil”. Temía que su formación en el área de química le jugara en contra. Sin embargo, se terminó inscribiendo en ambas universidades.

Cuenta la joven que en medio del proceso de elección de universidad el miedo pudo más y no quiso confirmar en la UTN. Ya lo tenía decidido: se iba a la UBA en marzo y realizaba el CBC (Ciclo Básico Común). Sin embargo, otra vez sus padres, “sus referentes de la vida” como los define, fueron determinantes en su elección.

Un día su papá le preguntó si se había inscripto para saber cuándo tenía que irse. Ella le dijo que sí, que había elegido la UBA, pero su padre insistió para que intente en la UTN más allá de la dificultad. Agostina decidió apostar sin importar el resultado y finalmente ingresó, aunque no fue fácil, admite.

“Fue súper difícil, fue todo un desafío. Iba a cursar a la mañana, iba a particular a la tarde, sábados y domingos incluidos para poder ingresar y se terminó dando. Pero fue un golpe fuerte la facultad, porque yo salí del colegio y me iba re bien, tenía re buenas notas, pero es distinto porque uno está acompañado. Siempre me sentí muy apoyada, los profesores eran súper divinos y yo en cambio entré a la facultad con lo justo, no me sobró nada, fue difícil”, admitió.

Quién es la joven de Comodoro que integra el equipo que ayudará a producir la vacuna contra el coronavirus

La joven reconoce que a la distancia valora mucho todo lo que sucedió, cada elección que le ayudaron a tomar sus padres. Asegura que “la UTN es increíble”, no solo por el conocimiento sino por toda la contención que le brindan y el mensaje que le inculcaron sobre la vida estudiantil.

“No tengo palabras para explicar todo lo que nos dan. Es una facultad que no solo te brinda un montón de conocimiento y un montón de cosas técnicas, también te forman un montón y te acompañan muchísimo. Tienen una calidad humana muy buena. Allá me enseñaron a ser más perseverante y lo más importante que la carrera no son notas, materias ni recibirse; va mucho más allá que eso, y eso lo aprendí gracias a la UTN y los profesores”, valora a la distancia.

Agostina está en los últimos finales de su carrera. Por estos días prepara el proyecto final, una especie de tesis,  y cursa Control Automático de Procesos y Evaluación de Impacto Ambiental.

Sabe que en un tiempo se recibirá, el boche de oro de una etapa. Mientras tanto, debe cumplir con una de las tareas más importante de su vida: trabajar en el desarrollo de la vacuna que permitirá terminar con esta pesadilla en que se convirtió el coronavirus. Pero llegar a este punto también tiene su historia.

Quién es la joven de Comodoro que integra el equipo que ayudará a producir la vacuna contra el coronavirus

UNA AVENTURA DE CIENCIAS

En abril de 2019 la joven entró al laboratorio mAbxience. Por ese entonces quería encontrar un trabajo que le permita sumar herramienta vinculadas a su profesión.

Ya había sido docente de secundaria, una “experiencia que le encantó”, y también había participado de un voluntariado en el Hospital de Niños Gutiérrez.

El regreso de un verano en Comodoro fue el impulso para intentarlo. Empezó a buscar en páginas de internet y en una de las primeras búsquedas apareció mAbxience, laboratorio que buscaba farmacéutico, tecnólogos y afines. Ella dudó. Sin embargo, decidió postularse: el no ya estaba de antemano. La joven lo recuerda como si fuese hoy.

“Fue el primer lugar en que me llamaron para incluirme en la entrevista de jóvenes profesionales. Cuando ví el anuncio me encantó, era el enfoque que buscaba. A mí me habían dicho que estudiando Ingeniería Química me iba a costar mucho insertarme en esa rama laboral, que iba a tener que hacer muchas formaciones, posgrados para pensar tal vez en ser parte, pero me presente sin esperar nada”, cuenta.

Agostina admite que cuando salió de la primera entrevista se largó a llorar. Pensó que no había quedado, “que la entrevista había sido horrible”. Los otros postulantes conocían el laboratorio como la palma de su mano, sabían cuestiones técnicas y presentaron personajes “increíbles” a los selectores de recursos humanos. Ella en cambio presentó uno de Disney.

“Iba de mal en peor”, recuerda entre risas sobre ese momento. “Pensé que no me iban a llamar, pero unos días después recibí un llamado para continuar con el proceso de selección”.

La joven dice que en todo el proceso nunca imaginó que iba a quedar, que lo veía como una experiencia de aprendizaje. Sin embargo, el destino la sorprendió, tal como sucedió en los últimos días, cuando el Presidente Alberto Fernández anunció que el laboratorio producirá la vacuna que está desarrollando la Universidad de Oxford.  

Quién es la joven de Comodoro que integra el equipo que ayudará a producir la vacuna contra el coronavirus

En mAbxience Agostina trabaja en el área de Upstream (producción), es analista de cultivo celular.  A lo largo de la entrevista la joven no oculta su emoción por participar de esta iniciativa y tampoco su agradecimiento al laboratorio.

“Le agradezco un montón todo. A mí me han dado la posibilidad de desarrollarme como profesional. Confiaron en mí sin tener experiencia, me enseñan un montón de cosas día a día, me acompañan muchísimo, entonces es como que formar parte de un proyecto así y encima en mAbxiencia es muy difícil de explicar, es mucho orgullo”, sentencia Agostina, esta joven que se demostró a si misma que perseverar tiene sus frutos, y que ahora quiere devolverle algo a la sociedad, siendo parte de un trabajo que permite soñar con vencer el coronavirus