La vida de Agustina Fontenla cambió para siempre cuando fue aceptada para ser parte de la segunda temporada de "Bake Off". En representación de los "patagónicos", la joven de 31 años, que vivía en Río Negro llegó al ciclo de Telefe con sueños por delante: ser pastelera.

La joven, falleció este jueves a la madrugada luego de permanecer en terapia intensiva y estar intubada, tras complicarse su cuadro por coronavirus.

“Gracias Bake Off por cambiarme la vida. Por darme amigos fantásticos que a pesar de la distancia los tengo siempre conmigo y por darme a esta hermosa comunidad que me acompaña en cada publicación, en cada receta y me llena siempre de cariño y buena onda”, había escrito en marzo Agustina, al cumplirse el primer aniversario del estreno del reality conducido por Paula Chaves, quien junto a sus compañeros la despidió en las últimas horas en redes sociales.

Gracias a la repercusión que tuvo en el programa, Agustina siguió trabajando en su mayor pasión, la pastelería pese a que era abogada. 

En el 2015 se recibió de abogada en la Universidad Nacional del Sur, de Bahía Blanca donde vivió un tiempo.  “Mucha gente cuando me ve piensa que soy una abogada que cuando está aburrida hace pastelería, que es un hobby. La verdad que no. Los últimos finales de la carrera me la pasé llorando porque yo quería cocinar. Entendía todo el esfuerzo de mi familia para mandarme a estudiar y no era tiempo de cambiar. Todo el mundo me decía que cuando empiece a trabajar, se me iba a pasar. Nunca se me pasó”, contó en alguna oportunidad según publica Infobae.

Nació en Río Negro, donde vivió hasta ahora y también dio sus primeros pasos como letrada en Mar del Plata. Al terminar la segunda edición de Bake Off, que se emitió en el 2020 pero que se había grabado en el 2019, Agustina se decidió y con la experiencia que reunió aprendiendo del jurado integrado por Christophe Krywornis, Damián Betular y Pamela Villar, se animó a lanzar su propio emprendimiento de pastelería para comenzar a vivir de lo que realmente amaba.

Así desarrolló Arte y Azúcar en la localidad rionegrina de San Antonio Oeste donde se permitía crear, volar y hacer lo que se le ocurriera. Se trataba de un proyecto de decoración de tortas, donde se ve que la ya ex abogada podía desarrollar todo su potencial, jugando no solo con los sabores, sino con las formas, los colores y las texturas.

Del Instagram de agus.bakeoff

Hace tan solo dos semanas había usado sus redes sociales para inspirar a otros en seguir sus sueños. 

“Soñá tan fuerte que a la vida no le quede más remedio que dártelo. Hoy ya muy lejos del derecho, habiendo cumplido muchos sueños y con muchos otros por cumplir les quiero decir que cada uno de nosotros es protagonista de su propia historia. Estamos donde estamos y con la gente que nos rodea porque así lo elegimos, tenemos nuestros logros y emprendimientos porque nos animamos a ellos, somos valientes porque literalmente superamos el 100% de las cosas que nos atravesaron. Que nadie te diga que es tarde para empezar o que simplemente no podés. Escribí tu propia historia, anímate, equivocate y volvé a empezar porque una decisión, un año, un casting te puede dar una vuelta completa de 360° y cambiarte la vida”, escribió la joven tras lograr su sueño: ser pastelera.