(ADNSUR) - Con la pandemia de coronavirus aún vigente y la campaña de vacunación avanzada en algunos países del mundo y muy retrasada o ni siquiera comenzada en otros, varios países comenzaron a considerar la posible implementación de un "pase de salud digital" que podría convertirse en un requisito excluyente a la hora de ingresar a sus territorios.

La idea fue propuesta por diferentes líderes de la Unión Europea, una de las regiones más afectadas por el virus originado en Wuhan, China.

"El objetivo es proporcionar pruebas de que una persona ha sido vacunada, los resultados de las pruebas para aquellos que aún no pudieron vacunarse e información sobre la recuperación de COVID-19“, aseguró al respecto vía Twitter Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.

La idea, que generó controversia entre los distintos organismos de Derechos Humanos del continente, ya está siendo aplicada de manera similar en Israel, uno de los países más avanzados en la campaña de vacunación.

El país gobernado por Benjamín Netanyahu ya inoculó con éxito al 39% de su población, e implementó un mecanismo llamado “pase verde” que permite a los vacunados acceder a gimnasios, conciertos y restaurantes. Dinamarca, por su parte, anunció planes próximos para la puesta en marcha de un pasaporte de salud digital.

Este nuevo pasaporte podría implementarse mayoritariamente en Aerolíneas, las cuales generalmente son la vía de ingreso a las diferentes naciones por parte de turistas extranjeros. Además, las universidades, comercios gastronómicos, cines y conciertos se verían beneficiados con la medida.

Según trascendió, la misma se realizaría a través de una aplicación, la cual notifica a los usuarios sobre las reglas de entrada para luego ayudar a los usuarios a verificar el cumplimiento de los requisitos.