RIO GALLEGOS (ADNSUR) - En las últimas horas el malestar creció y la situación por la vacunación contra el coronavirus en Santa Cruz ya se transformó en un escándalo, donde en algunos municipios fueron vacunadas personas fuera de los listados oficiales, e incluso funcionarios.

El tema se disparó ante la decisión de al menos dos directores de hospitales públicos, en Gobernador Gregores y Piedra Buena, de vacunar a adultos mayores en lugar de personal de salud, como se dispuso desde la provincia. En algunos casos incluso se asegura que fueron vacunados funcionarios.

Laura Beveraggi, subsecretaria de Acceso y Equidad en la Salud de Santa Cruz, se puso al frente de las críticas ante la sospecha que empezó a correr, por ejemplo, sobre la aplicación de una vacuna al intendente de una de las localidades y su esposa.

La Opinión Austral informó que el argumento de los directores Enrique Ferragut (Gregores) y Mario Triputti (Piedra Buena), "fue que decidieron priorizar a los abuelos y abuelas de los hogares de ancianos, sin embargo, en el Ministerio de Salud habían sido más que claros respecto del destino que tendrían las dosis que todavía llegan a cuentagotas".

"Sin embargo, esta respuesta de los directores también permite suponer que, a sabiendas de que los registros para la aplicación de la vacuna no son públicos, decir que fueron a abuelos y abuelas, resulta una coartada incontrastable", se publicó.

“Ellos (por los directores) saben que es un recurso que viene escalonado. Tienen una responsabilidad. Saben que es un recurso que viene racionalizado, que tanto trabajó la Argentina para la compra, por eso me parece totalmente desacertado manipular ese insumo con un criterio de epidemiológica local”, destacó la funcionaria en declaraciones radiales.

"La funcionaria del Ministerio de Salud dejó en claro que habrá consecuencias y hasta acusó a los directores de haber generado malestar en la opinión pública, cuando mencionó que lo que hicieron 'me parece hasta provocador para la población”, se publicó.