La polémica en torno a la aplicación de una tercera dosis de la vacuna contra el coronavirus continúa, y esta vez fueron  expertos de la Organización Fundial de la Salud (OMS) y de la FDA de EE.UU. los que se manifestaron en contra.

A través de un artículo publicado en la prestigiosa revista The Lancet, dos altos funcionarios de la Administración de Medicamentos y Alimentos del país norteamericano y de la OMS aseguraron que se necesitaba más evidencia para justificar el refuerzo, una opinión opuesta a la creencia del gobierno de los Estados Unidos, que busca comenzar a ofrecer la aplicación a partir de la próxima semana.

“Cualquier decisión sobre la necesidad de un refuerzo o el momento del refuerzo debe basarse en análisis cuidadosos de datos clínicos o epidemiológicos adecuadamente controlados, o ambos, que indiquen una reducción persistente y significativa sobre la enfermedad grave”, escribieron los científicos.

Y agregaron: “Por consiguiente, la evidencia actual no parece mostrar la necesidad de un refuerzo en la población general, en la que la eficacia contra enfermedades graves sigue siendo alta”, en relación a la afirmación respecto a cómo a través de la evaluación de riesgos y beneficios tendría que considerar la cantidad de casos graves que se espera, sean prevenidos con el refuerzo.

Cabe destacar que los autores remarcaron en el artículo que algunas personas podrían verse beneficiadas con la medida, tales como grupos inmunodeprimidos, entre otros.

Por último destacaron que las dosis extras podrían ser peligrosas en caso de que se apliquen demasiado pronto o con demasiada frecuencia.