EL BOLSÓN (ADNSUR) - El 8 de enero, Emanuel, de 4 años, ingresó a la guardia del Hospital de El Bolsón, tenía vómitos y diarrea, le recetaron Reliveran y lo enviaron a su casa. Sin embargo,  unas horas después se descompensó y debió ingresar nuevamente: presentaba deshidratación. Lo estabilizaron y volvió a su casa solo unas horas porque tuvo que ser internado nuevamente. 

Desde ese momento, su mamá Yanina, ruega porque su hijo sea derivado, es que el pequeño no ha sido diagnosticado, los vómitos y la diarrea siguen. “Quien conoce a Manu sabe que es un amor de personita, el da amor sin importar si recibe o no, medio preguntón pero el ama a todo el mundo sin importar nada”,  contó a través de sus redes sociales buscando ayuda de forma desesperada.

La mujer pide que lo deriven para que finalmente sea diagnosticado: “Desde hace dos meses que esta con vómitos y diarrea, desde el hospital no dan un diagnóstico certero de su situación, en Bariloche solo le dieron suero y lo mandaron a su casa”, relató a Noticias de El Bolsón.

"Aún con todo ese cansancio el me miró, me abrazó y me dijo “estoy cansado mamita” y juro mi corazón se partía en mil pedazos, mi niño, ¡¡mi súper héroe, mi flaco, mi gringo, mi amor!!”, reconoció sobre su pequeño.

Ahora le confirmaron un turno para endoscopia recién el 19 de marzo en General Roca, sin embargo, las horas son desesperante para esta madre que ha recurrido a todos los medios para que su hijo sea derivado: “La realidad es que no tenemos muchas respuestas por qué no encuentran el virus o bacteria que está produciendo esto que deja en cama a mi niño”, dijo.