Marcos Alfaro Salgado, Mauricio Trinidad Mesinas y Jorge Trinidad Mesinas, habían zarpado desde Puerto Madero, en Tapachula, México  el 10 de agosto, y tenían planeado regresar a tierra al día siguiente, pero los fuertes vientos del océano Pacífico los arrastraron mar adentro. Y estuvieron perdidos durante 27 días. 

El lunes 6 de septiembre lograron regresar a sus casas, donde tuvieron un emotivo reencuentro con sus familiares. Jorge y Mauricio Trinidad, hermanos de 28 y 30 años, y Marco Alfaro, de 50 años, lograron pedir auxilio por radio al dueño de la embarcación quien acordó enviar otra lancha para rescatarlos, pero las condiciones climáticas impidieron la operación.

Pescadores sobrevivieron 27 días en el mar tomando sangre de tortuga

Al día siguiente, el 11 de agosto, los pescadores se comunicaron con la capitanía del puerto para informar que habían perdido la orientación. Fue la última vez que se supo de ellos y sus familiares pidieron que se comenzara una búsqueda. El dueño del pesquero prometió enviar una lancha para rescatarlos, pero las condiciones climáticas lo impidieron. 

"Luego de algunos días, los intentos por encontrarlos se detuvieron. Entonces se esperaba la llegada del huracán Grace a México, que pronosticaba fuertes lluvias e inundaciones. Entre tanto, el oleaje alejaba cada vez más a los pescadores, que se habían quedado sin combustible y sin manera de comunicarse. Como nada estaba previsto, llevaban poca comida y sobrevivieron con agua de lluvia, pescado crudo y sangre de dos tortugas que capturaron", publica Rt. 

Luego de 27 días a la deriva lograron ver tierra y remaron con sus manos hasta el lugar. Jorge y Mauricio confesaron haber sufrido mucho con su experiencia y aseguraron que renunciarán a su trabajo en la pesca.  Por su parte, Marcos regresará al mar cuando se recupere. "Los tres coincidieron en que es una lección y oportunidad de vida, que aprovecharán para ser mejores personas", indicó el diario Milenio,

Pescadores sobrevivieron 27 días en el mar tomando sangre de tortuga

Para sobrevivir tuvieron que beber agua de lluvia y sangre de dos tortugas que pudieron capturar, así como pescado crudo que obtuvieron con sus redes.