CÓRDOBA (ADNSUR)- En medio de la cuarentena, Lautaro, un niño de sólo 10 años logró escaparse de su hogar para poder ver a sus abuelos. En horas de la tarde, esperó que su mamá se durmiera la siesta y llenó dos mochilas con útiles escolares, barbijos y alcohol en gel y salió de su casa.

En medio del trayecto, el chico se perdió y pidió ayuda en una gomería. "Llevame a lo de mis abuelos", exclamó. El dueño del lugar llamó a la Policía, dándose cuenta de que el chico estaba extraviado.

Rapidamente, el patrullero llegó al lugar para auxiliar a Lautaro, quien les pidió que no lo detuvieran y les indicó el camino, supuestamente, hacia su casa. Según detalló La Nación.

Cuando llegaron a la vivienda, la que salió no fue su mamá sino los abuelos, Gladys y Esteban, a quienes Lautaro no veía desde que comenzó el aislamiento social, preventivo y obligatorio. El reencuentro fue con lágrimas y risas.

Mientras tanto, la madre del niño se percató de su ausencia y salió a buscarlo. Fue hasta la casa de sus padres y allí lo encontró.

La historia la contó la propia Policía de Córdoba en un comunicado porque los agentes se mostraron emocionados tras esta situación. El oficial principal, Maximiliano Merlo, junto al cabo primero Matías Maldonado, desde hace dos años son parte de un grupo de trabajo en la Patrulla Rural Sur, y aseguraron que no habían vivido algo similar en estos dos meses de cuarentena.