PERIRO MORENO (ANDSUR) - La expedición se desarrolló entre los días 6 y 24 de marzo. En una gran campaña de la que participaron 30 paleontólogos y geólogos de Argentina y Japón, se descubrió un ecosistema de la última época de los dinosaurios a pocos kilómetros del glaciar Perito Moreno. La campaña se vio afectada por la pandemia y, como consecuencia del Coronavirus, un gran dinosaurio quedó literalmente varado en Santa Cruz, a la espera de ser rescatado prontamente, informó el portal El Diario Nuevo Día. 

Respecto a lo que experimentó el grupo de investigadores cuando se enteraron de lo que estaba ocurriendo en el mundo con el COVID-19, Isasi contó: “No sabíamos qué hacer, pensamos en quedarnos en la montaña y seguir trabajando, pero el clima ahí ya se ponía cada vez peor y tuvimos días de mucho viento en los que se nos rompieron varias carpas”.

Todo un Parque Cretácico, con aves, cocodrilos, plantas, troncos de árboles petrificados, caracoles de la última época de los dinosaurios fue hallado en Santa Cruz, lo cual representa un hecho único para comprender lo que ocurrió en el período previo a la extinción masiva acontecida hace 66 millones de años.

La campaña implicó un gran despliegue y los resultados fueron sorprendentes. El doctor Fernando Novas, jefe del Laboratorio de Anatomía Comparada del Museo Argentino de Ciencias Naturales (MACN) e investigador del CONICET, dirigió esta gran expedición junto al paleontólogo Makoto Manabe del Museo Nacional de Tokio.

El doctor Federico Agnolin, investigador del MACN, del CONICET y Fundación de Historia Natural Félix de Azara, destacó (ver video): “Tuvimos un éxito sin precedentes. Pudimos descubrir una enorme cantidad de fósiles, entre pequeños granos de polen, plantas y dinosaurios. Hemos encontrado de todo; nos hemos encontrado prácticamente con un ecosistema de entre 65 y 70 millones de años de antigüedad”.

Descubrimos gran parte de lo que componía la flora y la fauna de aquel lugar en aquel entonces”, valoró Agnolin. Y agregó: “En aquel entonces, no existía la cordillera de los Andes y el ambiente era totalmente distinto al actual. Los roquedales por los que caminamos eran lagos, lagunas, ríos y bosques”.

El paleontólogo Fernando Novas aseveró: “Los fósiles y toda la información que hemos recolectado nos va a permitir conocer cómo fueron los cambios ambientales, climatológicos, faunísticos y florísticos ocurridos en los últimos cinco millones de años del reinado de los dinosaurios”.

Según advirtieron los geólogos que participaron de la campaña, en ese sitio de montaña ubicado 25 kilómetros al sudoeste de El Calafate, había un río a fines del Cretácico y, a la orilla del mismo, se depositaban los sedimentos de estos animales y plantas ahora transformadas en fósiles. Por último, también, encontraron ranas, lagartijas, serpientes, tortugas acuáticas, dinosaurios carnívoros y herbívoros, e incluso restos de un gran cocodrilo.